El final de la temporada no tiene porque ser una excusa para no hacer nada, pues si no te mantienes activo, pierdes de forma rápida todo el ejercicio físico que tanto te ha costado ganar. ¡No dejes que el CTL llegue hasta cero!

Para que te hagas a la idea, solamente una semana completa de descanso es suficiente para que la condición física aeróbica decaiga un cinco por ciento. Por su parte, la aptitud anaeróbica también disminuirá rápidamente, así como la potencia y la velocidad. Concretamente, un uno por ciento por cada día que estás parado.

Si te fijas, la mayoría de los PROs descansan entre dos y tres semanas, incluso cuatro, pero solo una o dos como mucho están parados. El resto se lo toman de, como se conoce habitualmente, recuperación activa.

Continúa entrenando -al menos- tres veces a la semana

Si no cuentas con un entrenador personal, un programa de acondicionamiento de treinta minutos, tres días por semana es lo mejor. En él debes incluir una combinación de tiradas largas y lentas, ejercicios de cambio de dirección, así como entrenamiento de velocidad en distancias de 20 a 30 metros con períodos de recuperación limitados. Esto te ayudará a mantener el acondicionamiento, la movilidad articular y la fuerza corporal. De igual forma un calentamiento dinámico antes de cada sesión es de suma importancia, así como el estiramiento estático y un ejercicio de peso corporal como las flexiones o abdominales te proporcionarán un enfriamiento vital.

Mantente hidratado

Durante el período fuera de temporada debes mantenerte hidratado, recuerda que la sed es un signo tardío de deshidratación, por lo cual es fundamental que tomes agua de forma constante. Aun cuando la temporada ha terminado y podemos tender a relajarnos, debes tratar de no consumir más de dos bebida alcohólicas por semana, limitar la ingesta de azúcar y comer buenas fuentes de proteínas de los alimentos, lo cual te ayudará a reparar los músculos. De igual forma recuerda que no debes perder tus ocho horas de sueño cada día, pues esto es de vital importancia para que el cuerpo descanse lo suficiente.

Cortar las calorías

La dieta es en extremo importante durante este período. La capacidad del cuerpo para quemar las calorías se ve disminuida durante la temporada baja y si no se hace ninguna actividad se verá afectada aún más. La ingesta de calorías debe coincidir con las demandas de tu actividad. Cada persona aumenta de peso a ritmos diferentes, pero si no come menos puede aumentar de peso, por esto debe controlarse de cerca la composición corporal, la cantidad de músculo, hueso, grasa y agua en el sistema. Todos estos datos, recuerda, te los facilita una buena báscula de biompedancia.

Mejora la fuerza

Durante la temporada baja, puedes enfatizar el entrenamiento de la fuerza y ​​la movilidad en los otros músculos y planos de movimiento que no siempre reciben suficiente atención y pueden provocar lesiones. El entrenamiento fuera de temporada se puede dividir en diferentes fases, como una hipertrofia muscular y una fase de resistencia, una fase de fuerza básica y una fase de fuerza y ​​potencia.

Aun cuando puede ser difícil estar motivado, ve al gimnasio e intenta mantenerte en forma. Puedes solicitar ayuda de entrenadores profesionales de fuerza y acondicionamiento, quienes te motivarán continuamente y se asegurarán de que no solamente estás entrenando más, sino que estás entrenando de forma más inteligente para mantenerte al tanto de tu juego y un paso delante de la competencia.

Mejora tu técnica de natación

Para convertirte en un nadador más rápido a tiempo para la próxima temporada de triatlón, ahora es un buen momento para concentrarte en la técnica. Hay muchas herramientas y ejercicios que se puedes usar, y las palas y las aletas pueden ser muy efectivas para los triatletas que tienen poco tiempo.

Cuando te encuentres en la búsqueda de realizar cambios y mejoras en tu carrera de natación, céntrate primero en la técnica y luego en la fuerza; ya que lo principal es hacerlo bien y luego con fuerza. El final de temporada es un buen momento para trabajar en tu derrame cerebral, porque existe menos presión para mantener objetivos de yardas específicos o tiempos parciales cuando aún faltan meses para tus competiciones. Pero el desarrollar un golpe técnico y físicamente fuerte ahora se traducirá en una mayor velocidad cuando comiences tu entrenamiento específico.

Mejora el fondo aeróbico

Mejorar tu base aeróbica reducirá la contribución de energía anaeróbica a la mayoría de las tareas, lo que equivale a que mejorará tu capacidad para recuperarte de las sesiones diarias de entrenamiento de fuerza haciendo que la calidad de las sesiones de entrenamiento sean mejores. Además de esto, hay beneficios claros para tener una menor frecuencia cardíaca en reposo durante las actividades, una mayor frecuencia cardíaca es un claro indicador de intensidad fisiológica.

Antes de mejorar su condición física aeróbica, intente determinar si sus niveles de condición física están a la par. También es útil si puede identificar lo que requiere su tarea específica.

Algo que no debes olvidar es que en este momento estás descansando, pero siempre debes mantenerte activo. Si vas a realizar entrenamientos procura hacerlos en compañía de personas que lleven tu mismo ritmo; esto además de servirte de distracción te ayudará a mantenerte en forma. Debes tener en cuenta que estos entrenamientos no los estarás haciendo para una competencia inmediata, sino que lo haces por placer y sin un objetivo definido, más que el mantenerte activo y forma.