En muchas ocasiones habréis oído que entrenar por terrenos con desnivel viene bien para desarrollar tanto nuestra resistencia como nuestra punta de velocidad y traducirlo a posteriori en mejores resultados en nuestras competiciones de triatlón. Incluso más de uno habréis entrenado cuestas, porque se lo habéis visto a gente a vuestro alrededor u os lo ha mandado vuestro entrenador en la planificación semanal. ¿Pero sabéis por qué? ¿Por qué es bueno entrenar cuestas para mejorar tu carrera a pie en plano?

Mejora la resistencia

Entrenar cuestas nos permite incrementar la tolerancia al esfuerzo. En las cuestas largas (de entre 300 y 500 metros), alargamos la zancada y ayudamos al cuerpo a reclutar fibras musculares cuando ya están fatigadas. En las cuestas medias (entre 100 y 300 metros), con una inclinación superior, además de la resistencia, empezamos a generar ácido láctico, con lo que trabajamos también su tolerancia. Por último, las series cortas, que tienen que ser lo más pronunciadas posibles, trabajamos en anaeróbico y acostumbramos al cuerpo a reutilizar el ácido láctico. Estas series se tienen que hacer a sprint, buscando incrementar las pulsaciones lo máximo posible.

Ejercitamos la fuerza

Gracias al entrenamiento en cuesta fortalecemos glúteos, cuádriceps, gemelos e isquiotibiales. Vamos, que es como hacer una gran sesión de sentadillas, y mucho más divertido y completo.

Mejora la técnica de carrera

Cuando subimos una cuesta, lo hacemos a pasos cortos, como si estuviésemos en skipping, con lo que apenas sin darnos cuenta corregimos posturas a las que estamos acostumbrados, conseguimos correr con la vista al frente y con el tronco firme, sin bajar la cadera. Además, las cuestas nos ayudan a mejorar la eficacia de la zancada y aumentar la capacidad de impulsarnos hacia adelante.

Perdemos peso

Dado que en series medias como en series cortas buscamos trabajar en anaeróbico, estaremos haciendo una especie de HIIT casi sin darnos cuenta, con lo que estaremos gastando calorías a un ritmo enfervorecido. Así que en vez de entrenar en plano acostumbras a hacerlo por un circuito con desniveles, con subidas y bajadas, estarás ayudando a tu cuerpo a perder peso mucho más rápido.

Prevenimos lesiones

Al trabajar la fuerza, nuestros tendones y musculatura estarán cada vez más fuertes, con lo que resentiremos menos las articulaciones de tobillo y rodillas.

Foto de portada: Outside Online