Siempre pensamos que lo más caro siempre va a ser lo mejor, y posiblemente lo sea porque tendrá la última tecnología o los mejores materiales, pero no por eso será lo mejor para cada persona.

Sobre todo a la hora de comprar una cabra creo que debemos tener en cuenta no sólo la preciosa estética babeante y las líneas perfectas de sus sofisticados cuadros, sino también el uso y sobre todo la capacidad de adaptación que tenemos a la posición que tan tremenda máquina nos va a pedir.

bici mas cara

En la foto os pongo la Cervelo P5, una de las diosas del triatlón que todo triatleta quiere montar. Pero, ¿puede montarla todo el mundo?

Tengo varios amigos que han comprado bicicletas de las mejores del mercado, de las más aerodinámicas y de las más caras y no están contentos con sus compras porque no son capaces de aguantar la posición que les pide.

En un estudio biomecánico se toman muchas referencias, entre ellas:

  • Ver si el triatleta es capaz de tocarse la punta de los pies con las manos sin flexionar las rodillas. Con eso vemos si tiene flexibilidad en su cadena muscular posterior. Si no es capaz de tocarse los pies posiblemente no pueda inclinar su cuerpo hacia delante para ir acoplado en posiciones agresivas y cada pocos minutos se incorporará porque no aguanta. Si se tiene que incorporar perderá aerodinámica. Os invito a leer este otro post sobre Aerodinámica.
  • Ver si el triatleta tiene buena flexibilidad en la zona escapular y hombros. Si no la tiene no podrá aguantar apoyado en el manillar con los antebrazos muy cercanos. Muchos manillares aero no son regulables en la distancia entre codos en el manillar.
  • Ver si está fuerte de abdomen, ver si es fuerte en la cintura escapular, y ver si tiene el serrato activado en su posición acoplado. La posición acoplado te pedirá mantener en tensión mucha musculatura durante muchos kilómetros.

Así que si os gustan las tope de gama o vais a comprar la bici más cara del universo, debéis mirar también estas cosillas. Y sobre todo ver las distancias para la que la queréis. No es lo mismo 90km de un medio, que los 180km de un Ironman. Y no es lo mismo bajarte de la bici para hacer 21k que para hacer una maratón.

Hasta aquí la reflexión de hoy.