Ponerse en manos de un profesional debe ser siempre el primer paso. Para poder establecer unas pautas personalizadas en función de las características del individuo y de la presencia o no de problemas de salud, es básico acudir a un profesional que personalice la revisión médica.

La realidad actual es que el deporte de larga distancia, ya sea el triatlón, el trailrunning u otros deportes extremos están de moda, cada día surgen en el mercado competiciones más largas y extremas y lo cierto es que, aunque esté de moda y todo el mundo quiere apuntarse, éste deporte no es o no debería ser apto para cualquier persona y menos aún, sin una supervisión y revisión previa realizada por profesionales de la medicina y del deporte.

En la actualidad se realizan revisiones previas a la práctica de actividad física en clubes y gimnasios. Sin embargo, la gran mayoría de estas revisiones son INSUFICIENTES. Lo recomendable es que se lleven a cabo en clínicas, hospitales o centros privados de medicina del deporte.

A continuación veremos en qué debe consistir esta revisión médica.

Historia Clínica

Antes de realizar cualquier prueba o exploración es básico hacer un interrogatorio enfocado a conocer los problemas de salud y/o enfermedades que tiene el deportista o su familia, medicación que toma si la toma, etc.

Antecedentes familiares: Existen enfermedades cardiovasculares con un componente hereditario que aumentan el riesgo de muerte súbita si se practica deporte. Un deportista que tenga algún antecedente familiar de muerte súbita o de infarto de miocardio o cerebral antes de los 65 años, es un factor de riesgo a tener en cuenta.

Antecedentes personales: Conocer la presencia de enfermedades crónicas es fundamental. La diabetes e hipertensión arterial son patologías extremadamente frecuentes y que aumentan por si solas el riesgo cardiovascular. Pero no hay que centrarse únicamente en el aparato cardiovascular; el asma y otras enfermedades respiratorias también son frecuentes en jóvenes deportistas. Averiguar si se ha sufrido alguna lesión, si se toman medicamentos, etc.

Cuando se realiza actividad física las condiciones cambian, tanto a nivel fisiológico como a nivel ambiental, y aquello a lo que estamos acostumbrados puede requerir adaptaciones, es por esto que cualquier problema de salud por leve y banal que sea requiere ser tenido en cuenta antes de practicar deporte. Por ejemplo, para una persona sana la hidratación durante la actividad es muy importante pero para un diabético lo es todavía más, ya que su alteración metabólica requiere de un mayor control de la ingesta de agua.

El tipo de deporte también se debe tener en cuenta a la hora de enfocar la revisión médica, volumen e intensidad de entrenamiento, el terreno por el que se realiza, etc. No es lo mismo ir al gimnasio una hora tres veces a la semana que entrenar para un triatlón de larga distancia o una ultratrail los cuales, además de implicar mucho volumen e intensidad de entrenamiento , se trata de deportes al aire libre y esto implica a menudo condiciones medioambientales adversas.  Las variables son infinitas y es por ello que hay que conocer los hábitos y preferencias.

Exploración física

La frecuencia cardiaca en reposo

La tensión arterial en reposo. Los valores aceptados internacionalmente como de normalidad son de  140/90 mmHg. A veces en la consulta del médico sobretodo en hombres jóvenes, puede aparecer lo que se conoce como “síndrome de la bata blanca” donde en una persona con la tensión arterial normal, se obtienen valores más elevados debido a la situación de estrés que genera el hecho de estar siendo evaluado por un profesional de la salud. Por ello, para que se considere a alguien hipertenso, debe tomarse la tensión en varias ocasiones y que ésta siempre de valores elevados.

La talla y el peso permiten conocer el IMC (Índice de Masa Corporal), que nos dirá si estamos dentro de los parámetros de un peso normal, si tenemos sobrepeso u obesidad. Un resultado por debajo de 18 se considera bajo peso, entre 18-25 de normopeso, de 25 a 30 sobrepeso y por encima de 30  hablamos de obesidad

Aparato locomotor: Se realiza la visualización de la postura natural, asimetrías, limitaciones a la hora de hacer movimientos.

Auscultación cardiaca: Para evaluar la presencia de soplos que indicarían algún problema en las válvulas cardiacas, alteraciones del ritmo cardiaco, etc.

Análisis de laboratorio

Un análisis básico para un deportista estándar debe contener:

  • Hemograma para evaluar el nivel de hemoglobina y hematocrito.
  • Coagulación y nivel de plaquetas
  • Función renal y hepática
  • Parámetros nutricionales: Nivel de colesterol y triglicerdios, vitaminas (folatos, vitamina B12) y minerales (hierro, calcio)..
  • Parámetros hormonales: Hormonas tiroideas

En función del individuo, la edad y de la presencia de alguna enfermedad, este análisis debe ampliarse con otros parámetros a criterio del profesional de la salud.

cinta prueba de esfuerzo

Foto: Cenit Cardiologia

Exploraciones complementarias cardiovasculares

No nos extenderemos en este apartado porque lo tratamos extensamente en el artículo publicado hace meses en esta revista referente a la prevención de La muerte súbita del deportista.

A modo de resumen, diremos que existen tres exploraciones cardiovasculares básicas que se realizan en las revisiones deportivas:

Electrocardiograma: Debe de realizarse siempre en cualquier deportista.

Ecocardiografía doppler: Detecta enfermedades de la estructura del corazón y el corazón de atleta. Dado que las enfermedades estructurales del corazón, como la cardiopatía hipertrófica y la displasia, son las causas conocidas de muerte súbita más frecuentes en atletas jóvenes menores de 34 años, y el corazón de atleta puede surgir en cualquier deportista, tenga la edad que tenga, cualquier deportista que entrene de una forma asidua y que compita, debería realizarse una ecocardiografía, independientemente de su edad.

Prueba de esfuerzo: Evalúa parámetros del rendimiento del deportista como y permite descartar la presencia de enfermedad coronaria.  Aunque es útil en todo deportista, independientemente de la edad, para conocer su rendimiento, en menores de 34 años NO sería necesaria para descartar patología coronaria porque en individuos jóvenes, esta enfermedad es extremadamente infrecuente.  En atletas mayores de 34 años la prueba de esfuerzo es necesaria dado que a partir de esta edad, la causa de muerte súbita más frecuente es el infarto de miocardio y este es debido a enfermedad coronaria.