Ampollas, flictenas, rozaduras, heridas… Llamémoslo de la manera que queramos pero seguro que todos hemos tenido esta desagradable visita. Y si no la hemos tenido aú,  siempre está al acecho para venir a visitarnos el día en el que hagamos una tirada un poco más larga y no queramos parar a comprobar qué es esa pequeña molestia en el pie. A los cinco kilómetros comienza a avisarnos y que en el km 17 ya nos ha dejado esa marca de color rojo en el calcetín.

Lo mejor de todo, que tiene solución y son evitables y solo nos supondrá un par de minutos y un par de acciones.

Como seguro sabemos por cultura popular las ampollas salen por el roce. La fricción repetida en las capas más superficiales de la dermis es las culpables de estas formaciones. La mejor manera de evitarlas que eliminando las fricciones, un trabajo de prevención. ¿Pero cómo? Ahí un par de consejos para ello.

Cómo evitar las ampollas

Ya sean en el talón o en los dedos, o donde quieran salir, casi siempre la mejor solución podría centrarse en comprobar el material:

  • Comprobar los calcetines que nos pongamos en la salida, que no estén gastados en la zona del contrafuerte de la zapatilla (de correr o de ciclismo), que no haya costuras en zonas “críticas” como son la parte superior de los dedos y la zona lateral del dedo gordo y del quinto dedo. Además ha de estar seco, ya que un exceso de humedad aumentaría la fricción y que el calcetín se mantenga sin rugosidades que vayan alterando la piel, una colocación adecuada del calcetín en resumen.
  • Otra zona a comprobar es la zona posterior de la zapatilla, donde se encuentra o se debería encontrar el contrafuerte. Este, del desgaste pierde la protección o almohadillado que las marcas ponen en esa zona y ese contacto puede dañarnos. Del mismo modo que esa zona debe ser comprobada no podemos olvidarnos de la parte delantera del upper de la zapatilla, aunque cada vez más las propias marcas hacen las zapatillas sin costuras para precisamente evitar esas lesiones en algunas ocasiones nos puede dar quebraderos de cabeza.

A nivel de cuidado de la piel:

recomiendo si vamos a hacer una tirada larga la aplicación de vaselina pura o de algún producto anti rozaduras de los que venden en tiendas especializadas y algo que se puede pasar por alto es un control de las uñas ya que un pico en el borde de la misma puede chocar con el dedo contiguo que nos acabará provocando fricciones y/o heridas que sean molestas.

Otra de las zonas en las que las ampollas aparecen de modo habitual es en la cabeza del primer metatarsiano (la base del dedo gordo) o en la articulación interfalángica del Hallux.

Estas ampollas aparecen por una movilidad insuficiente de esta articulación sumada a una rugosidad en el calcetín, la plantilla o el desgaste de la misma en esa zona por ello conviene vigilar que la plantilla no este deformada en esta zona. En caso de estarlo poner otra para mantener la amortiguación y que suframos menos.

En resumen podríamos decir que con la comprobación del material que usamos en carrera y en la bici y un cuidado básico de la piel nos evitaremos la aparición de las ampollas.

pies

Foto: ITU Media // Enrique Limón

¿Qué hacer cuando ya tenemos ampollas?

Aquí soy de métodos clásicos, el problema de las ampollas es que pierdan la piel que está sobre la zona erosionada y eso sucede si el contenido líquido de la misma está a tensión o si la fricción continuada levanta esta fina capa, en este caso la mejor manera de evitarla al menos para mí y es la que me aplico es el drenado de la misma con un hilo desinfectado o estéril dejándolo anudado en la zona, dejar el hilo es para evitar un rellenado y una nueva formación de la ampolla.

Aparte de estos consejos existen muchos remedios populares que no siempre han de ser malas soluciones, creo que hay mucha ciencia en la cultura popular y si son soluciones higiénicas que no conllevan infecciones secundarias y funcionan me gustaría conocer.

Sin más y esperando como siempre que esto resulte de utilidad…

Javier Torres, Diplomado en podología.

Facebook. Javier Torres Biomecánica de la Marcha.