Si hay una marca que destaque por encima de cualquier otra en triatlón esa es Ironman. La compañía norteamericana, vendida al gigante chino Wanda -el mismo dueño del Atlético de Madrid- a finales de 2015 por 900 millones de dólares, es hoy por hoy la líder indiscutible dentro de este deporte. No en vano en 2017 se acercó, entre todos sus eventos de media y larga distancia, a los 80.000 participantes.

Incluso llega, como puede ocurrirle a marcas como Apple o Nike, a trascender más allá, no teniendo clientes, sino prescriptores, lovers que proclaman a los cuatro vientos las virtudes de cada una de las pruebas en las que participan. Si la gente se tatúa su logo, algo tendrá el agua cuando la bendicen.

En el haber de la compañía, convertir la participación en un larga distancia en una experiencia inigualable, en la que termines el primero, termines en el puesto 2.107, te sientes único y protagonista. El “You’re an Ironman“, el claim con el que reciben en meta a todos los participantes, tiene su peso en oro. Como impacto de marketing, es inigualable.

Los números de 2018

Pese a que en muchas ocasiones hablamos de que el triatlón está sufriendo una fase de ralentización, en el que a los organizadores les cuesta sacar muchas pruebas adelante, Ironman está en plena expansión, y no entiende de cancelaciones o crisis. A fecha de hoy, con el calendario de 2018 ya cerrado, 81.999 triatletas han participado esta temporada en el circuito de larga distancia de Ironman, lo que supone un incremento del 1’4%.

Traducido a facturación, estamos hablando de aproximadente 45 millones de euros. A estos, hay que añadir todo lo facturado en Ironman 70.3, la otra gran fuente de ingresos de la compañía, además del patrocinio de marcas. A falta aún de la celebración de tres pruebas este fin de semana -Bahrain, Indian Wells y Taupo-, durante 2018 se vendieorn nada más y nada menos que 172.291 dorsales de Ironman 70.3, un 2’6% más que en 2017. En euros, hablaríamos de otros 41 millones de euros.

Wanda, el gigante del deporte

No solo son dueños del Atlético de Madrid o de Ironman. El holding asiático se ha expandido en los dos últimos ejercicios haciéndose poco a poco con las grandes empresas del sector de organización de eventos deportivos. Tras confirmarse la compra de Abbott, empresa que está detrás de los Six Majors de maratón, Wanda fue a por Competitor. Este grupo, además de publicar la famosa revista fundada por Bob Babbitt, es el propietario de las RnR Marathon Series dentro de las que, por ejemplo, se incluye el Maratón de Madrid.

Pero no solo se ha fijado Wanda en el running, tratando de atraer más potenciales clientes para las pruebas Ironman -en las que realmente, y con los datos en la mano, está el dinero. También ha puesto el foco en el ciclismo: la Cape Epic, Velothon… Incluso gran parte de las Series Mundiales de Triatlón son de la corporación china.

De los grandes organizadores, como comentamos en su momento, solo le queda ASO. Y hasta donde sabemos, contactos en su momento hubo. De hecho The Wall Stret Journal se hizo eco de los rumores a principios de 2016.