Tristes noticias las que nos llegan desde Sudáfrica. Según ha confirmado Ironman a través de sus redes sociales, dos triatletas han fallecido durante el transcurso del segmento de natación. «Ambos deportistas necesitaron atención médica durante el segmento de natación, siendo trasladados a un hospital cercano«, han publicado en una nota en Facebook.

Hay que tener en cuenta Sudáfrica siempre ofrece condiciones muy complicadas para la disputa del primer segmento. En esta edición se decidió finalmente recortar el recorrido, y ha habido ediciones en que no se ha podido testar el agua hasta el mismo día de la prueba.

«Expresamos nuestras condolencias a la familia y amigos de ambos triatletas, a quien apoyaremos en todo lo necesario«, continúa la nota emitida por Ironman. «Trabajamos con las autoridades locales para conocer todos los detalles y continuar proporcionando la seguridad necesaria a nuestros deportistas«. Por el momento no han trascendido ni las identidades ni las nacionalidades de ambos. «Por respeto a las familias, no haremos más comentarios por el momento«, concluían.

Como decíamos hace unos días, en el artículo que María Puig dedicó al edema pulmonar inducido por la natación -conocido comunmente por EPIN- la natación es el segmento que más vida se cobra de los tres con los que cuenta nuestro deporte. Según un estudio llevado a cabo en 2016 por Duke Health, desde 2008 habrían muerto unos 65 triatletas a causa de esta dolencia practicando triatlón. A la presión, el agobio de tomar la salida, el incremento de las pulsaciones y de la tensión, se une en los últimos años el alto número de participantes de cada carrera, lo que hace que una vez se entra al agua, la sensación de ahogo derive en casos como los dos sufridos hoy. En Marbella hace ahora un año, durante la disputa de la primera edición de su Ironman 70.3, y en Argentina hace apenas unos meses, se tuvieron que vivir por desgracia situaciones similares.