Reconozco que hasta hace dos meses no tenía ni pajorera idea de qué era un foam roller, hasta que un día en una sesión de crossfit lo utilizamos. A partir de ahí, nos hemos hecho inseparables. ¿Qué es? Pues el foam rolling, o auto-liberación miofascial en castellano, es una técnica de recuperación muscular que más en boga se está poniendo de un tiempo a esta parte, aparte de que es baratísima: un foam roller anda de media por los 25 euros.

El procedimiento es muy sencillo: mediante un automasaje apoyados en el foam roller, liberamos los puntos gatillo en diferentes grupos musculares. Básicamente, lo que estimulamos es el órgano tendinoso de Golgi, que se encarga de controlar la tensión a la que se somete el músculo y envía señales al SNC para que produzcca el reflejo miotático y así evitar lesiones por tensión muscular.

Mediante el foam roller, el músculo se relaja y facilitamos el estiramiento pasivo del músculo. Lo que hacemos es rodar el músculo lentamente encima del rodillo, controlando siempre la carga. En ningún caso debe llegar a causarnos dolor: hay que ir lentamente, sin prisa, aplicando de manera progresiva sobre los puntos gatillos. Para encontrarlos, auto exploración.

Foam Roller

¿Cuándo hay que utilizar el foam roller?

Pues se puede utilizar en tres momentos distintos: antes de entrenar, después de entrenar o en día de descanso. En el primer caso, mejoraremos el rango de movilidad de las articulaciones y prepararemos al músculo activando la circulación. Si lo utilizamos tras una sesión, mejoramos la capacidad de recuperación del músculo, y si lo usamos en un día de descanso, será un hábito fantástico para aliviar los puntos gatillo. Nunca hay que aplicar sobre los huesos, por cierto.

¿Dónde comprar un foam roller?

A lo fácil, en el Decathlon tienen uno por 19,95 euros. En Amazon tienen varias opciones, la más barata, de 12,49 euros. En Wiggle tienen uno de la marca Rejuvenation por 45,73 euros.

Foam Roller


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