Parece que no ha pasado desapercibido a nadie la locura del francés, Victor Mellerin, o también autodenominado “Conquistador del Absurdo” el pasado fin de semana en Ironman Zurich. Su gesta consistió en completar la distancia con 3,8 kilómetros de natación a mariposa, 180 kms encima de una bici antigua y, para terminar, un maratón con unas Crocs en los pies, todo ello en 14 horas 35 minutos y 48 segundos.

victor mellerin

El joven triatleta de 26 años ha hecho un resumen de cómo fue la prueba en primera persona y cómo la vivió en los tres segmentos: Bajo un bonito amanecer en el lago de Zurich, Victor Mellerin empieza la natación haciendo una especie de slalom entre el resto de triatletas para poder hacerse hueco y nadar a mariposa. En total, 1 hora y 28 minutos es lo que le llevó salir del lago ante las miradas atónitas de remeros y espectadores.

victor mellerin

Fuera ya del agua y súper motivado, se dispone a coger la bici de 1946 y con peso superior a 25 kilos. El tiempo justo para ponerse una camiseta con la bandera suiza, y a luchar. Ningún detalle se ha dejado a la improvisación y todo está entrenado. Provisiones en forma de Toblerone, Gruyère y carne seca de Grison serán los compañeros de aventura durante los 180 kms. En la pesada bici antigua, los kilómetros pasan casi sin darse cuenta hasta que llegan las tres subidas del recorrido que hay que completar dos veces, cuyo porcentaje superaba el 10% de desnivel.

victor mellerin

En la primera vuelta Victor Mellerin intenta no poner pie a tierra en las zonas más empinadas. El público se amontona a ambos lados de la carretera, como en el Tour de Francia, intentando animar al triatleta. Al empezar la segunda vuelta, el calor insoportable obligó a Victor a darse un baño el lago de Zúrich para refrescarse antes afrontar la segunda parte de la bici. Esta primera vuelta le vale para compartir buenos momentos con otros triatletas y comentar la «locura» que tiene por delante. Después de la charla, el resto sale en sus misiles o cabras y Victor sigue pegado al asfalto con una bici que tiene casi tres veces su edad. Una vez alcanzada la segunda cima, se deja caer en una bajada sin frenos y afrontando los últimos kilómetros con el aliento del público antes de llegar a la T2. Total en bici: 7 horas y 36 minutos.

victor mellerin

 

Y otra vez, súper motivado para afrontar la maratón final con su corbata y sus Crocs. Comienza el espectáculo ante la sorpresa de la reacción del público a su paso. Unos le animan con fuerza, otros esbozan una cierta sonrisilla al verle pasar y otros se quedan asombrados de lo que ven.

 

victor mellerin

Por una vez, se siente espectador de su propio espectáculo, lo que necesita como motivación para seguir hasta la meta. A pesar de la alegría y motivación, el cansancio empieza a hacer su aparición y combina carrera con tramos andando en los que aprovecha para hablar con otros competidores. El sol empieza a ponerse. La llegada no está muy lejos, pero no hay prisa. Hay que saber apreciar los buenos momentos, y Victor es consciente de que va a conseguir su reto, por lo que decide disfrutar con melancolía los últimos cinco kilómetros. Poco más de 100 metros y la línea de meta le espera. Levanta los brazos y se lleva la ovación del público como cualquier otro finisher de Ironman. Un baño de multitudes le esperan a la llegada tras 14 horas y 35 minutos de esfuerzo y un reto completamente loco y absurdo de este triatleta francés de 26 años que disfruta haciendo cosas diferentes.