En 2009, Usain Bolt se convirtió en el hombre más rápido del mundo al romper su propia marca y establecer un récord de 9.58’’ en los 100 metros. Recordemos que, además, el jamaicano, que dejó las pistas en 2017, posee la mejor marca del mundo en 200 metros y en relevos de 4 x 100 metros.

Si las matemáticas no nos fallan –que todo podría ser- y pasamos esos 9 segundos con 58 centésimas a km/h, nos encontramos con que en el Mundial de Atletismo de 2009 Bolt fue capaz de alcanzar una velocidad de unos 44.5 km/h, que para estar hablando de una persona supuestamente humana, no está nada mal.

Sin embargo, son varias las voces que han puesto en duda que esa velocidad sea la máxima que puede alcanzar un ser humano. A menudo, esas voces se refieren a futbolistas que son capaces de dejarnos con la boca abierta durante unos segundos. Al fin y al cabo son deportistas con unas características físicas que, si se hubieran dedicado al atletismo, les hubieran permitido ser grandes sprinters.

Gareth Bale

Hasta el mismísimo Usain Bolt ha llegado a reconocer que Gareth Bale podría ser tan rápido como él e incluso llegó a ofrecerle ayuda –más en broma que en serio- por si quería mejorar su técnica. El delantero del Real Madrid no ha tenido demasiada suerte con las lesiones a lo largo de su carrera y es bastante irregular; sin ir más lejos, esta temporada, al galés ni se le ve ni se le espera entre los jugadores con opciones de acabar pichichi en LaLiga. Sin embargo, hay que reconocer que cuando brilla, lo hace a lo grande.

Especialmente recordada es su carrera en el minuto 85 de partido para subir al marcador el segundo gol de los blancos en el 2-1 del Madrid al Barcelona en la final de Copa del Rey de 2014. Se calcula que en ese sprint, al más puro estilo rugby (recordemos que es de Gales), superaría los 40 km/h.

Héctor Bellerín

La prensa inglesa creó un gran revuelo cuando, durante unos entrenamientos, Héctor Bellerín “rompió” el récord de los 100 metros de Bolt. El jamaicano hizo los 40 primeros metros de los 100 que recorrió cuando estableció el récord, en 4.64 segundos. El jugador del Arsenal corrió esa misma distancia en 4.41. Más de 20 centésimas menos, que es una barbaridad.

Le llegaron incluso a preguntar si estaría dispuesto a retarse con Bolt; el catalán fue lo suficientemente sensato como para decir que le encantaría, pero que no creía que tuviera nada que hacer. Lo que está claro es que el joven jugador es un auténtico espectáculo, tanto sobre el césped como, gracias a su gran afición por la moda, fuera de él.

Antonio Valencia

En 2015, la FIFA decidió hacer un estudio para ver quién era el futbolista más rápido del mundo. El ganador, por delante de Bale o cualquier otro, fue el ecuatoriano Antonio Valencia.

A lo largo de los diez años que lleva en las filas del Manchester United, y también al frente de la selección de Ecuador, Valencia ha dado un buen número de razones para justificar su título de futbolista más rápido. En un partido de la Premier League de su equipo con el Liverpool, corrió una distancia de 27 metros en ¡3 segundos! Si hacemos la regla de tres, son 100 metros en poco más de 11 segundos. Supera eso, Bolt.

Ese proyectil que aparece por la derecha de la imagen es Toño Valencia.

Pierre-Emerick Aubameyang

Otro jugador del Arsenal, aunque seguramente fue en su época con el Borussia Dortmund cuando llamó la atención por su gran velocidad. Ha llegado a correr 30 metros en 3.1 segundos; una marca que le dio la confianza suficiente como para lanzar un reto a Usain Bolt que finalmente nunca se llevó a cabo.

El francés, de padre gabonés y madre española, llegó al Arsenal justo cuando Theo Walcott, a quien apodan “El cohete”, dejaba el club para unirse al Everton. Bellerín pensaba que se convertiría entonces en el más rápido del equipo, pero con Aubameyang lo va a tener difícil.

¿Puede un futbolista correr más rápido que un atleta?

No, un futbolista no corre más rápido que un atleta, corre distinto. Hay un gran número de factores a tener en cuenta, siendo el principal que son dos disciplinas difíciles de comparar.

Cuando hablamos de velocidad en el fútbol, lo que se entrena es sobre todo la aceleración. Los futbolistas más rápidos son aquellos con una gran potencia; hay algunos, como Bellerín, especialmente hábiles y ágiles, pero normalmente son jugadores más del tipo Bale, muy explosivos.

El corredor sabe que su sprint no va a ser de 20-30 metros, sino de 5 veces más. Por lo tanto, debe gestionar mucho mejor su carrera. La técnica, por lo tanto, ha de ser distinta.

Hay que tener en cuenta también cómo se miden esas velocidades de los futbolistas. En el caso de Bellerín, por ejemplo, cuando corrió esos 40 metros en 4.41 segundos, lo que se hizo fue medir su paso entre dos marcas separadas por esa distancia. No sabemos de dónde venía el jugador del Arsenal, es decir, que no había una pistola que da la salida y a la que hay que reaccionar.

usain bolt

Foto: Nick Webb // CC BY 2.0

No estamos diciendo que estos futbolistas no pudieran ser buenos atletas, sino que primero tendrían que aprender a serlo. Comparar en este caso es mera especulación.

Y lo mismo al revés. El propio Usain Bolt ha demostrado que tampoco ser el más veloz te convierte en un buen futbolista. De hecho, el año pasado, en su amago de convertirse en profesional del esférico, el jamaicano falló un gol precisamente por no haber corrido lo suficientemente rápido.

También en 2018 pudo verse un curioso cara a cara sobre un campo de fútbol. En un partido amistoso de famosos, se enfrentaba “Inglaterra” contra el “Resto del mundo”. Bolt capitaneaba el combinado internacional; en un momento de la primera parte del partido, alcanzó una velocidad de 31.6 km/h. Pero no fue el más rápido: los ingleses contaban con el gran Mo Farah, que hizo una marca de 32 km/h.