Gene Dykes es un corredor de Filadelfia de 70 años que registró el pasado mes de abril en el maratón de Rotterdam un increíble tiempo 2:57:43. Su objetivo era llegar a la línea de meta solo un poco más rápido que el canadiense Ed Whitlock, que en 2001 había hecho 3 horas y 23 segundos. Dykes está a pocos minutos del récord de grupo de edad 70-74 de Ed Whitlock con 2:54:48, que corrió cuando tenía 73 años en el Maratón Scotiabank Toronto de 2004.

Pero lejos de pensar que este hombre a sus 70 años es un corredor de fondo, hay que decir que Gene Dykes es un todoterreno. Corre alrededor de 30 carreras al año y un equivalente a 2.000 kilómetros. Para eso entrena seis días a la semana. Y este fin de semana la ha vuelto a liar parda en el USA Track & Field Masters Outdoor Championships celebrado en Eastern Washington University durante cuatro días y que ha concluido con 5 récords mundiales másters por grupo de edad y 15 nuevas marcas americanas en total.

Ni corto ni perezoso, ha corrido dos carreras en tres días y ha conseguido dos títulos Máster en Estados Unidos. El pasado jueves corrió la prueba de 5 kilómetros en 19’31 (3’54/km) y el sábado consiguió ganar la prueba de 10 kilómetros en 40’27 (4’02/km). Y tiene 70 años. Seguro que muchos de nosotros ya querríamos sus tiempos con bastantes menos años.

Gene Dykes

Foto: Erik Van Leeuwen

Dykes ha corrido ha competido ya 23 veces en 2018, y tiene planeado correr unas 20 veces más antes de final de año. Corre de todo, desde carreras en pista hasta ultras, y entrena para el maratón. «Físicamente, creo que tengo más suerte que la mayoría», dice Dykes. «Rara vez me lesiono.» Mentalmente, le gusta correr. «Corrí en 2:57 en Rotterdam, y luego corrí los siguientes 12 fines de semana. No me canso de correr».

Su plan de entrenamiento específico para el Scotiabank Toronto Waterfront Marathon, que se celebrará el próximo 31 de octubre de 2018, está orientado a romper marcas. Dykes entiende que mucha de la responsabilidad le viene impuesta de las comparaciones con Ed Whitlock, pero la presión añadida no parece importarle mucho. «Creo que sería estupendo batir el récord», dice Dykes. «Para mí, sin embargo, batir el récord no sería tan interesante como entrenar para ello. Tener una meta como objetivo en tu mente es lo que me da motivación para entrenar. Dicho esto, los récords están destinados a batirse, así que ¿por qué no debería ser yo quien los rompa?».