Quedan menos de tres semanas para Ironman Kona y los grandes favoritos encaran la recta final de su preparación. Algunos como Lionel Sanders lo hacen ya en Hawaii con entrenamiento como el 8 x 1000 por debajo de 3 min/km al que se sometió ayer. Ídem para Patrick Lange, al alemán también le tocaron series y los números asustan. Por su parte, el rookie de este año, Javier Gómez Noya, afronta sus últimas sesiones en Cáceres, un lugar donde ya le habíamos visto entrenar en otras ocasiones.

Javi se ha desplazado hasta Extremadura, donde ultima su preparación para la gran cita de 2018, con todo su equipo: Carlos Prieto, su entrenador; Óscar Vicente, su fisio; y su pareja, Anneke Jenkins. Allí completa los últimos entrenamientos duros antes de partir a Kona, como los 40 kilómetros a pie que recorrió el martes 18, tal y como informa un reportaje de El País

Mientras Carlos Prieto y Oscar Vicente se alojan en la residencia del centro de técnificación, Javi y Anneke han alquilado un piso en el centro de Cáceres. Allí cuentan con el apoyo de Enrique Paredes, un gran amigo de Javi que hace las veces de supporter en gran parte de los entrenamientos del gallego por tierras extremeñas.

El cinco veces campeón del mundo no ha puesto pie en Cáceres fruto de la casualidad. Si Kona es una de las pruebas más duras del mundo no es sólo por ser un campeonato del mundo, sino por sus condiciones climáticas. Por eso Javi y su equipo buscaban un sitio en el que todavía hiciese calor. «Y sobre todo con caminos y carreteras seguras y sin tráfico por las que salir a rodar», explica su fisio en el El País. 

A eso hay que sumar las facilidades, como el apoyo de la familia Paredes, las posibilidad de nadar en la piscina un domingo o la presencia de Guillermo Olcina, otro gran amigo de Javi y unos de los grandes científicos deportivos de nuestro país con el que Javi y Prieto llevan años trabajando.