Javier Gómez Noya, como otros tantos deportistas a estas alturas de la temporada, busca el buen tiempo para entrenar. La mayoria de los europeos se han trasladado a Canarias, donde se reparten entre los distintos resorts: Sebastian Kienle en Playitas, Lucy Charles en La Santa, Vincent Luis y Mario Mola en Fuerteventura…

El gallego, sin embargo, aprovechando que su esposa Anneke Jenkins es neozelandesa, tiene la oportunidad de viajar a la otra punta del planeta. Como él, Jan Frodeno suele compatibilizar la estancia entre España y Australia, aprovechando que Emma Snowsill, su esposa, es oriunda de allí.

Una nueva temporada, en Nueva Zelanda

Al anunciar hace unas semanas que este 2019 se centraría en la corta distancia, tratando de clasificar para Tokio 2020, confirmó que en breve viajaría a Nueva Zelanda. Y ya se encuentra allí, donde, si nada se tuerce, permanecerá hasta finales de abril, cuando se dispute la segunda prueba de las Series Mundiales, Bermuda.

Ya confirmó en rueda de prensa que no tenía intención de viajar a Abu Dhabi, dado que este 2019 se celebra en distancia sprint, y cree que por sus características es mejor centrarse en las pruebas de distancia olímpica. Así que tiene tiempo de sobra para retomar los entrenamientos de intensidad que necesita para la corta distancia. «Empezando la semana con un entreno largo y aeróbico en el agua… ¡Seguido por otras dos sesiones más!» escribía este lunes a través de su cuenta de Instagram:

En 2018 aprovechó su estancia en Nueva Zelanda para participar -y ganar por delante de Braden CurrieChallenge Wanaka. La edición de este año se disputará el 16 de febrero, dentro de algo más de dos semanas y media. Está claro que el panorama, ahora centrado en la corta, ha cambiado, pero por qué no soñar con que le veamos competir antes de que llegue ese último fin de semana de abril…