Ha sido compromiso, esfuerzo, sacrificio, implicación, trabajo en equipo, empatía, confianza y perseverancia; con y por dignidad y honor, así resumía hoy Anna González todo su trabajo de estos años. Anna empezó un largo camino hace cinco años para conseguir que nunca más se volviera a producir un caso como el de su marido Óscar, fallecido en un accidente arrollado por un camión, y después de ver que su muerte iba a quedar impune, se prometió a sí misma y le prometió a Óscar que lucharía hasta conseguir una ley justa, una ley que no penalice (aún más) a ciclistas y peatones víctimas de accidentes de tráfico. Y vaya si lo ha hecho. Ha removida todas las conciencias de este país y ha conseguido poner de acuerdo a los políticos, difícil tarea en el país que vivimos actualmente.

Anna empezó sola este largo camino y todos hemos querido acompañarla en él, pero lo único que hemos hecho siempre es aplaudirle su tesón y su fuerza de voluntad para algo que parecía imposible: conseguir una ley justa. Hoy solo podemos expresarle nuestra gratitud con palabras, que es nuestra única herramienta.

 

Anna González consigue Una Ley Justa para todos nosotros

El Pleno del Congreso ha avalado hoy la modificación del Código Penal para endurecer las penas por imprudencias en la conducción y por darse a la fuga tras causar un accidente. A falta de que la aprobación por el Congreso y de pasar al Senado, el cambio normativo tipificará como delito penal (con castigos de hasta cuatro años de cárcel) la huida tras un accidente y se juzgará por esa vía los accidentes ocurridos por negligencias. Asimismo, las penas por las imprudencias al volante, en especial las derivadas del exceso de velocidad y el consumo de alcohol y drogas, se agravarán. La propuesta de reforma del Código Penal ha salido adelante con 269 votos a favor y 69 en contra (diputados de Podemos).

La proposición también establece que la muerte de varios ciclistas o peatones pase a estar penado con hasta nueve años de prisión en lugar de cuatro. Otra de las novedades del texto es que las imprudencias menos graves al volante con resultado de lesiones leves pasarán a castigarse por la vía penal y no por la administrativa como hasta ahora.

En suma, según han resaltado los portavoces, con la reforma el 90 por ciento de las víctimas que ahora se quedaban fuera del Código Penal podrán acudir a esta vía.

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