El bombero inglés de Warrington Graham Green, de 53 años, sigue entrenando como si no hubiera un mañana. Ya os hablamos de él por el triunfo en su categoría de edad Master 50-54 en la pasada maratón de Londres con un tiempo de 2h36’35” corriendo a una media de 3’42” el kilómetro. Seguramente no es el prototipo de maratoniano al que estamos acostumbrados a ver. Graham Green tiene una fisionomía que dista mucho de los grandes dominadores de la distancia, que suelen estar bajo mínimos de peso.

Graham Green

Foto: Asics Frontrunner

La historia de Graham Green

Graham Green había sido siempre un corredor de éxito en su juventud. Pero, como a muchos otros corredores jóvenes, llegados los 28 estaba harto de correr y colgó sus zapatillas para siempre. Dieciocho años más tarde, empezó a correr de nuevo para perder un poco de peso y trabajar un poco la fuerza, muy necesario para este deporte. Casualmente, cayó en sus manos un dorsal para la Maratón de Londres 2012, y se puso como objetivo bajar de las 3 horas. Entrenó bien para la fecha y consiguió correr en 2 horas 59 minutos 30 segundos.

En 2013, 12 meses después, volvió a repetir la Maratón de Londres. Había entrenado un poco más fuerte que el año anterior y había bajado un poco de peso  Terminé la carrera en 2 horas, 47 minutos y 42 segundos. Con una mejora de casi 12 minutos, volvía a engancharse a la carrera y a la sensación de estar en forma.

Llegó el 2014, y una vez más volvió a correr Londres. Y corrió en 2 horas 43 minutos y 02 segundos. La edición de 2015 coincidía nueve días después de su 50 cumpleaños, por lo que se propuso como objetivo ganar la categoría de edad. Cambió todo su entrenamiento durante 8 meses, llevó una estricta dieta y entrenó duro los meses previos a la maratón. El resultado fue 2 horas 31 minutos y 56 segundos. Ganó, por supuesto, su categoría de veteranos 50 y obtuvo el octavo mejor tiempo de su categoría.

En 2018 ya sabemos que ha vuelto a ganar en 2h36min, y también sabemos que sus entrenamientos siguen siendo prusianos. Siguiéndole en su Strava podemos ver el último entrenamiento que hizo el pasado miércoles, 11 de julio. Nada más y nada menos que 4 x 1500m recuperando 2 minutos en 4’45”, 4’44”, 4’42”, 4’37” . Es decir, un ritmo de 3’05”-3’10″/km. No está nada mal para un corredor de 53 años cuya constitución no es la de un velocista, ¿verdad?