Si entendemos que hacer una inversión es una colocación de capital para obtener un beneficio en el futuro, esta claro que el Grupo Wanda no ha decidido comprar Ironman como entretenimiento. Wanda es uno de los grupos industriales más fuertes de China con actividades financieras, inmobiliarias y culturales por todo el mundo.

Un conglomerado empresarial como Wanda puede utilizar el triatlón como estrategia de expansión y sinergias con otros sectores en los que es experto y le permitirá obtener posiciones en mercados donde su presencia quizá es más limitada.

Wang Jianlin: CEO de Dalian Wanda

Wang Jianlin: CEO de Dalian Wanda

Solo hay que pensar que el triatlón lleva pocos años en Asia como disciplina deportiva y que está esperando a que alguien le dé el empujón definitivo en el mercado.  Nadie como el grupo Wanda para saltar las barreras de entrada institucionales y culturales.

A todo esto solo hay que ver que también han comprado la empresa Lagardère Sports (organizadora de las pruebas de la ITU, además de organizar varias carreras de Running y Ciclismo).

RIESGO Y BENEFICIO

Pero lo que en un principio podría ser una propuesta de valor (la prueba de Triatlón más prestigiosa del mundo, una masa social innegable y una industria que mueve millones de euros al año) no está exenta de al menos pasar por un filtro o  análisis más profundo.

Las inversiones sobre empresas del sector deportivo o competiciones compuestas de varias pruebas son más vulnerables a las fluctuaciones económicas globales. Por ejemplo cuando hay recesión económica la gente tiene menos dinero para gastar y esto redunda directamente en la venta de material deportivo y la participación en eventos deportivos es más limitada. Es decir, conceptualmente hablando, la economía del evento deportivo es prácticamente elástica lo cual significa que un cambio en el poder adquisitivo individual o un cambio en el coste de los productos (sean materiales, inscripciones) afectarán a la demanda final de ese producto, que en este caso es el Triatlón.

En línea con lo anterior los deportes son muy vulnerables a los comportamientos de las grandes estrellas y por tanto es arriesgado invertir en marcas cuya evolución está claramente ligada a lo que hagan o digan estos deportistas. Hay claros ejemplos del daño que hizo Lance Amstrong a grandes marcas y fondos de inversión que lo patrocinaban tras su caso de dopaje, o el sonado caso de la caída global de la marca NBA cuando hubo una pelea en las gradas entre jugadores y aficionados.

Es decir, hay un riesgo implícito en la inversión de Wanda Sports en la compra de Ironman y Lagardère.

Por contra hay muchos puntos a favor de invertir en empresas deportivas que obtienen o provocan movimientos de millones de euros en el mercado y esto puede ser una propuesta atractiva y rentable.  Hay factores como la alta demanda de los consumidores, el poder de fijación de precios y la falta de competencia (casi monopolizada con la compra de Wanda) que son la base del éxito .

Wanda Group

CONCLUSIÓN:World Triathlon Corporation

Estos movimientos estratégicos de los últimos meses realizados por la empresa deportiva más grande del mundo van a ayudar que el triatlón tenga un vuelco en su crecimiento, solo queda esperar y estar preparados para no perdernos las oportunidades que se generen.