¿Cuántos de vosotros utilizáis el rodillo para entrenar la bicicleta entre semana? Da igual que estemos en verano o que estemos en invierno: en muchas ocasiones, con tal de evitar el riesgo de accidente, muchos de nosotros solo decidimos salir al exterior una vez a la semana, cuando tenemos claro que vamos a poder ir con bastante más gente y que vamos a ser vistos desde lejos con más seguridad que si fuéramos nosotros solos.

Se lo hemos visto a varios PROs. Incluso Lucy Charles dijo en su momento que no entrenaba por Londres porque le daba miedo. Como ella, otros tantos. El problema es que entrenar en rodillo lleva su trabajo, y necesitamos una habitación adaptada para molestar lo menos posible. Así que nos hemos puesto a pensar todo lo que se necesitamos de cara a tener un rodaje adecuado.

El rodillo

Es de perogrullo, lo sabemos. Pero tendréis que decidir qué tipo de modelo queréis. Los de transmisión directa están de moda -BKool ha sacado el suyo hace poco-, pero también tienen un precio que no es para todos los públicos.

Luego están los tradicionales con conexión a internet -creemos que en estos momentos ya es necesario poder contar con uno que te permita exportar datos-, y los de toda la vida de rulos, que son los más baratos, los que más aprendizaje de técnica nos van a ofrecer… pero los más complicados de usar: pocos afortunados pueden hacer mas de una hora en un rodillo de rulos.

Si aún no has comprado el tuyo, te echamos una mano para escoger: Los 10 mejores rodillos para entrenar en casa.

¿Simulador sí o no?

¿BKool o Zwift? Por una cuota mensual -nueve euros el primero, casi quince el segundo- puedes acceder a todo un mundo de entrenamiento. En Planeta Triatlón lo tenemos claro: entrenar con un simulador que te permita entrenar con más gente y emulando terrenos del exterior, es mucho mejor que simplemente ponerte a rodar con una película en la tele. La decisión es tuya.

¿En serio hace falta un ventilador?

En todos los sitios leerás que hace falta un ventilador. Es más, puede que hasta nosotros lo hayamos dicho en algún momento. Pero a la hora de la verdad, es un aparato más a guardar, y ya de por sí el rodillo ocupa espacio. Así que si tienes una ventana… ábrela y santas pascuas.

Al menos tres toallas

¿Tres? ¿Por qué? Una para el suelo, sobre la que poner la peana y la rueda delantera de la bicicleta. Aquí nos podréis decir que las marcas fabricantes tienen sus propias alfombrillas para que el sudor no se escapen, pero la experiencia nos ha dejado clara una cosa: friegas menos si tu sudor queda recogido en una toalla.

Por otro lado, otras dos toallas: la primera de ella para ir secándote el sudor de cara y brazos “a lo bruto”, y una segunda para momentos puntuales en los que, por ejemplo, quieras usar el móvil con las manos: primero te quitas el grosso del sudor con la primera, y con la segunda, que estará menos empapada, rematas de tal manera que te dejes los dedos como los chorros del oro.

Un ratón inalámbrico

Haznos caso: Si vas a utilizar el ordenador para ver películas, series o la navegación en tu simulador ciclista, lo mejor es que no dependas de un ratón con cable. Gástate veinte euros en uno inalámbrico -que los hay- y póntelo al lado. Te sera mucho más sencillo que tener que andar cada dos por tres estirándote a coger uno que tengas cerca del portátil.

Si te paras a pensar en las veces que ocurre, y que tienes que dejar de pedalear o bajar el ritmo, lo tendrás claro.

Auriculares con cancelación de ruido (e inalámbricos también)

Lo mejor cuando tienes que hacer una hora u hora y media sobre el rodillo, es escuchar el menor ruido posible. Y os aseguramos que, sea más, sea menos, un rodillo hace ruido. Así que unos auriculares que cancelen el sonido del exterior y sean inalámbricos es lo ideal. Podras escuchar tu música o tus películas concentrándote únicamente en tener la mejor pedalada posible.

¿Por qué insistimos en que los dispositivos sean inalámbricos? Por una idea básica: cuantos menos cables haya, mejor: Más libres nos sentiremos a la hora de levantarnos en una cuesta, estirarnos si nos duele la espalda, movernos…

Una lista de reproducción cañera

Si no quieres ver una película o una serie, ponte música. Y ponte música cañera. Está comprobado: correr con musica a tempo alto mejora nuestros ritmos. Y en la bicicleta, también. Tienes aplicaciones que te buscan canciones a determinadas velocidades, y siempre tienes la opción de hacerte la tuya propia en Spotify (o la app de turno que utilices para escuchar música habitualmente).

Algo para tapar la potencia y el manillar

En el rodillo se suda, y se suda mucho. Así que si no quieres que la potencia, los cables y los distintos tornillos se oxiden y estropeen en un suspiro, tápalos de alguna manera. O pones una cuarta toalla, o compras una cubierta específica. Tacx tiene una que es supercómoda, y está a muy buen precio.

Rebajas
Tacx T2930 - Cubierta de sudor, color negro
  • Protege la bicicleta contra la corrosión causada por la transpiración
  • Está hecho de materiales absorbentes
  • Puede ser instalado en o tomado de la bicicleta
  • Se adapta a cualquier bicicleta

Gorra ciclista o cinta para el pelo

Siguiendo con lo del sudor: si hemos calentado bien, a los diez minutos de empezar a entrenar vamos a estar sudando cosa fina. Así que no está de más utilizar una gorra, visera o cinta para el pelo que recoja todo el que nos va a caer por la frente.

Además, un plus: si usas gafas, el rodillo hazlo con las lentillas. Te ahorrarás lo de a los veinte minutos quitártelas porque se te caen, y te asegurarás ver a lo largo de toda la sesión.

Dos bidones

¿Por qué utilizar solo uno? Más vale que sobre, que no que falte. Así que al menos litro y medio de agua cerca de cara a recuperar todo ese líquido que vamos a perder.