Seguimos con los especiales sobre Ironman Lanzarote de la mano de Skechers, patrocinador oficial de calzado de running en el Ironman European Tour. Si el otro día hablábamos de los principales problemas del segmento de carrera a pie, hoy nos vamos a centrar en el terreno, la orografía y cuál es el tipo de zapatilla más adecuada para afrontar con garantías una prueba de este tipo.

Partamos de una premisa: a la hora de escoger zapatilla hay que tener en cuenta, principalmente, tres factores:

Tipo de terreno

Personalmente, considero que es el factor más importante. En el asfalto hay que tener en cuenta que el impacto va a suponer más rebote en nuestras articulaciones, con el consecuente riesgo de lesiones. En este caso una buena amortiguación es básica.

En terrenos más cómodos, como los caminos o las zonas verdes, el riesgo son las irregularidades del terreno y poder correr con estabilidad y con una zapatilla de buen agarre de la suela.

El Ironman Lanzarote transcurre en todo su recorrido por asfalto y por cemento, con lo que hay que buscar zapatillas de buena amortiguación. Más si cabe cuando venimos con la fatiga acumulada de los 180 kilómetros de bici y lo que hay que buscar es mitigar la fatiga lo máximo posible.

Ritmo / Tipo de entrenamiento

Junto estos dos factores porque considero que van relacionados. Habitualmente, las tiradas de entrenamiento se hacen a ritmos inferiores que los de carrera, y eso se nota en la zapatilla a escoger: no es lo mismo rodar a 5’30” que a 4’30”: en el primer caso posiblemente vamos a tener una mayor tendencia a talonear, y en cambio en el segundo la idea es apoyar la zapatilla lo menos posible, pisando principalmente de la zona del metatarso.

Así, una zapatilla para ritmo lento, o mejor dicho, para un ritmo en el que vayamos cercanos a nuestro Z2, tiene que contar con una buena ayuda, facilitando la absorción del rebote. Dado que en Lanzarote nos metemos entre pecho y espalda 42 kilómetros, volvemos a poner el foco en la amortiguación.

Peso del triatleta

En este punto da igual que estemos en el Ironman de Lanzarote o en las Cinco Leguas de Íscar, provincia de Valladolid. Con un peso “bajo”, inferior a 65 kilos, te van a servir unas zapatillas ligeras, mientras que si te mueves por encima de 85 kilos, vas a necesitar más soporte y amortiguación: con más peso la gravedad es mayor y más la tendencia a impactar contra el suelo.

Foto: triathlete.competitor.com

Foto: triathlete.competitor.com

Por tanto, a tenor de estos tres factores, nos encontramos con que Lanzarote, de terreno duro, con calor y orografía incómoda, plagada de desniveles, es una carrera que lleva nuestra zancada a la tendencia natural de buscar el rebote, incidiendo negativamente en nuestra técnica de carrera: casi sin darnos cuenta, vamos a tener una tendencia a talonear bastante más de lo que estamos habituados. ¿Soluciones? Como hemos dicho, en función del ritmo y del tipo de terreno, buscar básicamente amortiguación. Tenéis en el mercado varias posibilidades de zapatillas. Nosotros, obviamente, os recomendamos las Skechers GoRun Ride 5.

IRONMAN y Skechers