El próximo 21 de mayo se celebra una nueva edición del IM Lanzarote, la vigésimo cuarta, en la que Skechers será zapatilla oficial. Tenemos una buena y una mala noticia para aquellos que estéis inscritos: la buena es que una prueba preciosa que recordaréis toda vuestra vida. La mala, que vais a sufrir lo que no está escrito: humedad, desnivel, calor y viento van a hacer de los segmentos de bicicleta y carrera a pie un auténtico infierno en vida. Pero eh, amigos, no pain, no gain. Luego la medalla sabe más rica si cabe.

Si habéis hablado últimamente con algún finisher de ediciones pasadas, os habrá puesto en sobreaviso de la dureza del segmento de bicicleta con todo lujo de detalles. Y hoy nosotros queremos daros alguna que otra recomendación porque si bien es cierto que es de lejos el segmento más exigente, también las condiciones en que se ataque harán que mejoréis vuestro tiempo o lo empeoréis considerablemente. Devosotros depende.

En este sentido, ya en otras ocasiones ya hemos hablado de la aerodinámica como base para ahorrar tiempo en los larga distancia, pero dadas las características de la isla de Lanzarote, en este Ironman se tornan mucho más necesarias. ¿Por qué? Vamos a verlo con detalle:

El viento

En Lanzarote hay dos opciones: o da viento, o da mucho viento. Y lamentablemente, gran parte del recorrido se hace con el viento en contra. Y sobre todo los últimos kilómetros, lo que hace que sea más exigente aún.

Foto: Ironman

Foto: Ironman

Según el histórico de observaciones de los últimos quince años, en mayo el viento en la isla de Lanzarote da un 30% de las veces de norte, un 21% de noreste y un 12’5% de noroeste. Vamos, que un 60% de las ocasiones nos vamos a encontrar el viento desde norte a sur, más el viento lateral.. ¿Qué supone ésto?

De la salida al kilómetro cuarenta, cuando llegamos a El Golfo, nos va a dar de lado. De ahí hasta el Club La Santa, que estamos hablando de otros cuarenta kilómetros, nos vamos a encontrar viento en contra (empieza el festival) y de ahí a Famara de lado de nuevo, teniendo en cuenta que en el tramo de viento adverso vamos a encontrarnos la primera de las subidas duras, la de Fire Mountains. Ánimo, chicos.

Hasta Teguise tenemos un poco de viento de culo que nos permite recuperar (si se puede recuperar en desnivel positivo) antes de afrontar la subida a Los Nieves, que se hace con viento en contra. De ahí hasta el km 118, en el que llegamos a Mirador del Río, sigue dándonos el viento de cara. Cuando llevamos ya dos tercios de prueba, apenas hemos tenido un respiro.

Éste llega, por fin, camino de Tahiche, en el km 150, aunque claro, con desnivel de nuevo positivo, ya que hay 300 metros de subida en esos casi 30 kms. Parece que no, pero sí. Un poco de viento en contra hasta Nazaret, y de ahí (kms 160) de lateral y a favor.

Así que es fundamental la aerodinámica: Acople, ruedas y casco. En primer lugar, el acople hay que usarlo. De acuerdo a que hay un gran desnivel, pero hay que entrenar en la posición aero dado que sí que hay tramos planos en los que el viento nos va a afectar, o positiva o negativamente. Además, en tramos de desnivel positivo es interesante también ir en postura aero. Recuerda: un cuesta arriba con viento cuesta el doble, y un cuesta abajo sin ir en posición es un desperdicio.

En el caso de las ruedas, sin miedo a usar el perfil. De todo el segmento sólo nos va a dar de lado menos de un tercio de la distancia, con lo que el ahorro posterior, tanto a favor como en contra, es considerable.

Y con el casco, más de lo mismo. Si hay estudios que dicen que se ahorra un segundo por kilómetro, en Lanzarote este ahorro puede ser perfectamente del doble, dada la intensidad.

Foto: Ginés García

Foto: Ginés García

Cadencia

Dado el desnivel, superior a los dos mil metros, se corre el riesgo a ir atrancado en aquellos tramos en que la pendiente no sea muy exigente. Craso error. Hay que considerar el sector ciclista como un conjunto y tratar de mantener una cadencia constante cercana a las 90rpm.

Los descensos

Se puede poner la bici a grandes velocidades sin tener que aplicar mucha potencia. En estos tramos, si mantenemos la posición aerodinámica y hemos hecho una buena elección de ruedas, podremos descender sin dar pedales, lo que nos permite mitigar la fatiga. Recordad que uno de los puntos básicos en cualquier larga distancia es castigar las piernas lo menos posible para llegar al segmento de carrera a pie con la menor fatiga posible.

Cuando el viento nos dé de lado, mucho cuidado, dado que con perfil delantero la bicicleta nos va a bailar más de lo habitual. Como con todo en esta vida, prudencia.

IRONMAN y Skechers