El pasado domingo se celebró en la localidad castellonense de Peñíscola la IV edición de uno de los triatlones de Media Distancia más representativos de nuestro país. El Infinitri Half Triathlon Peñíscola. Una prueba espectacular en cuanto a belleza y a organización. Ideal para estrenarte en la distancia, mejorar marcas pasadas o como preparación de los múltiples Ironman que se nos vienen encima. Muchos participantes eligieron este día y este lugar para rodarse de cara a Lanzarote. Como yo. Y es que la carrera se convirtió en una simulación perfecta de lo que nos espera en las islas afortunadas. Mucho viento ( rachas de 30km/h), una natación preciosa, un sector de bici exigente y una carrera a pie bajo un paisaje increíble pero de máxima dureza. Con casi 10km de pista con continuos sube y baja y dos muros con rampas de más del 12% que hizo estragos en los participantes. Isquiotibiales y cuádriceps fueron “trending topic” durante la carrera.

En cuanto me propusieron en Planeta Triatlón la opción de correr aquí, no lo dudé. Me habían hablado del lugar, de la organización, de cómo tratan al corredor… Sin duda una prueba perfecta. Muchas veces pagamos mucho dinero por pruebas que dejan mucho que desear, pero el Infinitri Half Triatlon no es una de ellas, merece lmuy mucho la pena la inscripción.

Después de un invierno muy duro, llegaba a esta carrera con muchas ganas de ver en qué estado de forma estaba a menos de un mes para el Ironman de Lanzarote, la gran cita de la temporada. Este iba a ser mi cuarto Triatlón de Media Distancia tras los tres que corrí el año pasado. Poco a poco vamos a acumulando experiencia y aquí demostraría que ya le tengo cogido el gusto a esta distancia tan atractiva.

Foto: Infinitri Half Peñíscola Press

Foto: Infinitri Half Triathlon Press

Llegamos a Peñíscola el sábado a mediodía. Viaje tranquilo. Buena carretera. Esta vez me acompañaron mi padre y Lucas, mi hijo mayor. Una paella espectacular en el Restaurante Tío Pepe, vimos un poco la remontada del Madrid en Vallecas y sin tiempo que perder a dejar la bici en la zona de transición. Todo muy rápido, muy bien organizado. Cabras y más cabras. La gente a tope. Era el Campeonato de la Comunidad Valenciana y se notaba que el nivel era muy alto.

Mi amigo Vitolo, propietario de la mejor tienda de Triatlón de Madrid se empeñó en que tenía que correr con una cabra. Mi bici nueva, con la que voy a correr en Lanzarote se había retrasado y quiso que disfrutara corriendo con una bici top. La probé un poco el viernes y me tiré al barro. Disfruté mucho con ella pero también sufrí. Un poco pequeña para mí y una postura muy agresiva para a lo que yo estaba acostumbrado.

Después de dejar todo en el box, una carrera de 20´para elegir las zapatillas con las que iba a correr. Tenía dudas, pero acerté. Había 10kms de pista dura y no veía nada claro el correr con las Adidas Ultra Boost. Ya lo hice el año pasado en Ecotrimad con un terreno similar y acabé lesionado. Me llevé unas Energy Boost ATR con las que entreno habitualmente en el Monte de Boadilla. Decisión bien tomada. Te limitan un poco en el asfalto, pero son perfectas para el terreno que me iba a encontrar. Buenas sensaciones corriendo, ducha, a cenar otro arroz Illa ( gamba roja y almejas) increíble, a dejar todo listo para la carrera y a la cama. Dormí bien. Bastante tranquilo.

Foto: Infinitri Half Peñíscola Press

Foto: Infinitri Half Peñíscola Press

A las 05:40 sonó el despertador. Ducha de agua fría para espabilarme un poco y después de desayunar rumbo a la playa con mi padre y Lucas. A las 07:30 estaba prevista la salida de los federados de la Comunidad Valenciana y a las 07:33 la nuestra. Los de los gorros blancos. El recorrido era preciso. Bordeando un castillo construido por los templarios situado a 64m sobre el nivel del mar que sin duda aportaba una gran belleza a la prueba.

Allí coincidí con mi amigo Ner Albiol. Vecino y padre del cole de mis hijos. Él fue el que me animó a correr aquí. Tras desearnos suerte, rumbo al agua. Bocinazo y a nadar. Bueno, mejor dicho a andar un rato porque cubría muy poco y desde el arco de salida hasta que pudimos empezar a dar brazadas pasaron por lo menos un par de minutos. Yo arranqué el crono cuando empecé a nadar. De ahí hasta la orilla de la zona de llegada hice un tiempo buenísimo para mí: 34:55. En 1972 metros. Desde el primer momento sabía que era mi día. Nadando muy cómodo, adelantando a gente e incluso cogiendo a gente del gorro rojo habían salido tres minutos antes. Hacía justo un año del 70.3 que corrí en Barcelona. Allí hice 44:23 en la natación. 10 minutos menos en un año con un mar en condiciones similares, aunque peor el de Peñíscola por el fuerte viento que hacía. Para estar muy satisfecho. Cuando llegué a la transición y vi el reloj me dio un subidón.

Foto: Infinitri Half Peñíscola Press

Foto: Infinitri Half Triathlon Press

Transición muy lenta. Casi 7 minutos. Quise limpiarme bien toda la arena de los pies y casi me duermo. Saludo a mi padre y Lucas y rumbo a por los 90kms de ciclismo. Desde el primer kilómetro me di cuenta de la dureza de la bici. Rachas de viento de 30km/h nos iban a hacer sufrir. Pero iba concienciado. En Lanzarote será similar y por lo tanto la prueba era perfecta. Cometí un error. Tenía que haber subido más el sillín. Las piernas me avisaron. Pero ya no había vuelta atrás. Sabía que me iba a pasar factura en la carrera, pero iba a darlo todo para hacer un gran sector, aunque no empecé bien. Se me salió la cadena en los primeros kilómetros y me costó mucho coger un buen ritmo debido a los continuos toboganes que había y al fuerte viento. Eran dos vueltas a un circuito muy bonito. Un primer tramo con viento frontal muy exigente y una subida al pueblo de Cervera espectacular. Rampas duras y bajada para volar. La primera vuelta la acabé a una media de 26.4km/h. Mal. Sin embargo a partir del kilómetro 50 me empecé a encontrar muy bien y pude apretar bastante más. Me suele pasar en los entrenamientos, tardo en coger el ritmo, pero según avanzan los kilómetros, mejor me encuentro. Al coronar la segunda subida a Cervera eché cálculos y estaba a tiro de bajar de las tres horas. Con tanto aire y con un desnivel de +1200m era un tiempo espectacular para mí. Estaba a tiro. Los últimos 25km fueron una auténtica lucha contra el crono. Todo bajada y ahí le saqué un provecho tremendo a la cabra. Volé. Hice una media de 35km/h y recuperé todo lo perdido en el primer tramo Eso sí, con el viento y las ruedas de perfil me llevé algún susto que otro. Soplaba de lo lindo y había que agarrarse fuerte al manillar para no acabar en el suelo. Al final entré en la transición con 03:02:34. No logré bajar, pero satisfecho. Mucho. Hacer casi 30 de media en estas condiciones es para estar muy contento.

Foto: Infinitri Half Peñíscola Press

Foto: Infinitri Half Triathlon Press

Sabía que el esfuerzo de la bici me iba a pasar factura en la carrera. Pero no me preocupaba mucho. Sé qué correr es mi fuerte. Quería darlo todo en la bici y ya veríamos corriendo. Y efectivamente lo pagué. Era un recorrido muy duro, muy rompepiernas. Salí fuerte. Estaba confiado y me equivoqué. Primeros dos kilómetros en 04:30 hasta que llegué al primer muro. Una rampa durísima que me cortó el ritmo y el rollo, para que engañarnos. Aún así los primeros 10km los hice en 45´. Bastante rápido, pero la segunda parte de la carrera se me hizo más cuesta arriba. Eran dos vueltas a un circuito precioso. El tramo de tierra sobre unas calas alucinantes. Pero las cuestas hacían daño. Los isquios empezaron a tensarse y había que bajar el ritmo. Al final me estabilicé en una media de 05:00 y acabé la carrera con un buen tiempo a pesar de la dureza: 01:37:11. Sin duda mi mejor marca de los cuatro medios que he hecho. Mejorando en 8 minutos el tiempo que hice en Huelva el pasado 31 de octubre.

Un entrenamiento perfecto para Lanzarote. Contento por las sensaciones y feliz por haber elegido esta magnífica prueba como parte de mi preparación para el reto mayúsculo que tengo el próximo 21 de mayo. Sin duda alguna, el Infinitri Half Triatlon quedará marcado en rojo en mi calendario. Un triatlón de mucho nivel en la preciosa localidad de Peñíscola. Enhorabuena.