Jan Frodeno dio este pasado miércoles la noticia triste de la semana. El alemán, máximo favorito para la victoria en el próximo Campeonato del Mundo de Ironman, a disputar el 13 de octubre en Kona, Hawaii, anunciaba a través de las redes sociales su renuncia a participar en la prueba a causa de una factura de estrés.

Lo curioso es que no me di cuenta de la lesión en absoluto, en Sudáfrica no tenía molestias”, ha comentado en la primera entrevista concedida desde que hiciese pública su lesión. Ha sido en el portal alemán TriMag. “Algo debió ocurrir en el vuelo de vuelta a Australia”.

Mientras otros deportistas ya están viajando a Kona, como es el caso de Sebastian Kienle, que tiene previsto llevar a cabo una aclimatación de cinco semanas en la isla, Frodeno había preferido volver a Noosa, su lugar de residencia durante los primeros meses del año, para llevar a cabo el último bloque de entrenamientos antes de la cita mundialista. “Cuando aterricé en Australia, me dolía bastante la espalda”. Según comenta, no le dio importancia. “Ya me ha pasado después de otras carreras. Pensé que sería tensión muscular. Pero entonces el dolor fue a más y fui a que me echaran un vistazo. La resonancia confirmó la fractura”.

El tratamiento, reposo

Durante las dos próximas semanas tengo que usar muletas”, comenta Frodo. “Después puedo empezar a andar despacio y hacer aquajogging”.

No será hasta la tercera semana, ya en octubre, cuando se pueda subir a la bicicleta. Y en la semana seis de la rehabilitación, casi una después de que sepamos quién es el nuevo campeón del mundo de Ironman, podrá volver a trotar.

Muy satisfecho con la temporada

Pese al inconveniente que supone no poder luchar por su tercer título en Kona, Frodo está muy orgulloso de cómo ha evolucionado un 2018 en el que nadie ha sido capaz de vencerle. Con todas sus competiciones contadas como triunfos, asume que la lesión es parte del juego. “No ha sido un error de negligencia lo que ha llevado a esto, sino una sobrecarga de la articulación que no vimos venir”.

No descarta volver a competir en lo que queda de año. “Tal vez buscaré alguna carrera divertida”, reconoce, aunque ya comienza a pensar en un 2019 en el que la idea es mantener el estilo que durante este año le ha llevado al éxito. Como ganador en Kona en 2015 y 2016 tiene asegurada su presencia en Hawaii la próxima temporada, así que aún no se ha planteado dónde competirá.