Jan Frodeno ha pasado los últimos seis meses recluido en Noosa, Australia, tratando de recuperarse del mazazo que supuso su última participación en el Campeonato del Mundo de Ironman, donde unos problemas de espalda le relegaron a las últimas posiciones.

Desde entonces, ha hecho cambios en su posición sobre la bici, ha acumulado horas de rodillo y vuelto a entrenar en pista. Todos cambios orientados a volver a ser el que era antes de Kona. Los frutos se han visto a las primeras de cambio: triunfo en Ironman 70.3 Oceanside con más de cuatro minutos de ventaja sobre Lionel Sanders, que ha quedado anímicamente tocado al ver el potencial desplegado por el alemán.

Ahora toca volver a Europa. El próximo 8 de julio disputará el Campeonato de Europa de Ironman, en Frankfurt -donde se verá las caras con su compatriota Patrick Lange– y para prepararlo se ha establecido de nuevo en Girona, su base de operaciones los últimos años.

Sunset swim in Tamariu, Costa Brava. Until I saw the blue bottles and decided to enjoy the sunset with some Tapas instead. 2 day video shoot with @asicseurope and it’s a wrap. 📷 @fx_makesapicture

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«Atardecer en Tamariu, Costa Brava«, escribía ayer en su cuenta de Instagram. «Hasta que vi las botellas azules y decidí disfrutar de la puesta de sol con unas tapas«.

Así que ya sabéis: si estáis por la zona y os adelanta una bala por la carretera, con una preciosa bicicleta, un trimono azul, rojo y blanco y una pedalada prodigiosa, no os asustéis: es Jan Frodeno.