Jan Frodeno ha dado todo un recital esta mañana para coronarse, por segunda vez en su carrera, como Campeón del Mundo de Ironman. El alemán ha ido mano a mano con Javier Gómez Noya, pero finalmente el gallego, que en meta ha terminado tercero, ha cedido por problemas estomacales. “Ni he me dado cuenta de que Javi se ha quedado. Estaba corriendo con todo y respirando tan fuerte que no escuchaba nada alrededor“, ha confesado Frodeno en una de las primeras entrevistas a pie de meta.

Estoy muy contengo de volver a Sudáfrica, llevaba seis años sin venir y ha sido una carrera muy especial“, decía con una sonrisa entre los labios. “Competir en la que ha sido tu segunda casa es simplemente épico

No he sido consciente de que ganaba hasta casi el último giro. Tenía a Javi pegado al cogote y de pronto había desaparecido“. Tras distanciarse del gallego, aquejado de problemas estomacales, Frodo ha continuado tirando al mismo ritmo, que le ha llevado a abrir un gap de más de un minuto con Brownlee, que en el kilómetro catorce daba alcance a Javier Gómez Noya. Impertérrito durante gran parte de la carrera, solo hemos visto sufrir a Frodeno a falta de un par de kilómetros, donde su gesto ha cambiado: “Seamos honestos, ni lo disfrutas, te duele todo“, ha reconocido.

Ahora Jan Frodeno se marcha a Australia, donde preparará el bloque definitivo que le lleve, dentro de un mes y medio, a luchar por el que sería su tercer título de Campeón del Mundo. “Marcho mañana, pero hoy voy a aprovechar para ver viejos amigos y tomarme unas cervezas“.

Sin duda el alemán se las ha ganado.