Jan Frodeno está de vuelta. El alemán se ha llevado el Ironman 70.3 Oceanside, la primera competición en que participaba -donde el año pasado tuvo que abandonar por un pinchazo al comienzo del segmento ciclista- y en el que se enfrentaba nada más y nada menos que al canadiense Lionel Sanders, que contaba sus últimas tres carreras por victorias.

 

El dos veces Campeón del Mundo de Ironman lleva varios meses desplazado a Noosa, en Australia, trabajando a la sombra, entrenando el ciclismo en rodillo y sin aportar mucha información sobre cuál era su estado de forma. Hoy, sin embargo, lo sabemos: el justo y necesario para volver a luchar el próximo mes de octubre por el cetro mundial.

Le han acompañado en el podio Sanders y el australiano Tim Reed.

Frodeno ha comenzado a sustentar su victoria en la natación, que ha completado en 22:20, a un vertiginoso ritmo de 1:10 el cien. Sanders salía del agua más de dos minutos más tarde, en 24:35 -1:18 de ritmo- y durante el segmento ciclista, en el que es especialista, no ha sido capaz de recuperar el gap abierto por el que fuera oro en los Juegos Olímpicos de 2008: Frodeno ha rodado a un ritmo de 42’04kms/h durante los 90 kilómetros de segmento, y Sanders a 41’98.

Durante los veintiún kilómetros de la carrera a pie final Frodeno ha controlado la carrera, incluso ampliado margen hasta los casi cuatro minutos finales. Su tiempo final, 3:45:05, frente a los 3:48:58 de Sanders.

Pendiente de confirmaciones, la siguiente prueba que tiene el alemán a la vista es Ironman de Frankfurt, ya en julio, donde se enfrentará a Patrick Lange.