El alemán Jan Frodeno volvió ayer domingo a dar otro golpe en la mesa, y ya van dos este año. Si hace un par de meses dejó tocado -que no hundido- a Lionel Sanders metiéndole cuatro minutos en Ironman 70.3 Oceanside, ayer fue su compatriota Patrick Lange quien tuvo que sufrirle en sus carnes: El Campeón del Mundo de Ironman en 2015 y 2016 le metió al de 2017 seis minutos en Ironman 70.3 Kraichaug, una de las pruebas de media distancia más prestigiosas del calendario germano, y que cuenta con nombres como el de Sebastian Kienle en su palmarés de ganadores.

Es la tercera victoria de este año de un Frodeno que, al igual que Terenzo Bozzone y Javier Gómez Noya, se mantiene imbatido esta temporada. Con su fracaso en Kona el pasado mes de octubre, nadie niega que la incertidumbre se coló en gran parte de los aficionados: tras dos temporadas seguidas siendo el dominador absoluto de la larga distancia, verle sufrir por las calles de la Big Island hizo de él alguien mortal, a quien se podía vencer.

Pero Frodeno ha vuelto. O mejor dicho: nos está demostrando a todos, medios y aficionados, que no se marchó jamás. En 2017 solo conoció la derrota en una prueba, Kona. El resto de sus competiciones las contó por victorias: Chia Sardinia Triathlon, en Allgäu Triathlon, en Ironman Austria y en Ironman 70.3 Barcelona. Todo un palmarés. Si le añadimos los tres triunfos de esta temporada, estamos hablando de que de sus últimas ocho carreras, Frodeno ha ganado siete.

Sin duda alguna estos números están al alcance de unos pocos, y deja muy a las clara que estamos hablando de un deportista simplemente extratosférico. En apenas un mes tendrá la oportunidad de volver a celebrar un triunfo, ya que ha confirmado su participación en Ironman Frankfurt. Curiosamente se volverá a ver las caras con Patrick Lange.