Jan Frodeno se enfrenta, tras once meses de preparación, a la presión de volver a ser el máximo favorito para la victoria en una prueba de gran calibre. De acuerdo que esta temporada acumula victorias de renombre, como la lograda en Ironman 70.3 Oceanside, donde logró batir a Lionel Sanders, o Ironman Frankfurt, donde dio buena cuenta de Patrick Lange. Pero hasta ahí. En el resto de pruebas su competir ha sido, diríamos, hasta tranquilo.

Pero este domingo, en el Campeonato del Mundo de Ironman 703, a disputar en Sudáfrica, la cosa cambia: Javier Gómez Noya, Alistair Brownlee o Ben Kanoute serán alguno de los nombres con los que el alemán tendrá que lidiar. “Tengo muchas ganas de ver cómo sale todo el domingo“, ha confesado en una entrevista para Ironman esta mañana.

Tras el desastre que supuso el Campeonato del Mundo de Ironman en 2017, Frodo ha mejorado en muchos ámbitos, tanto del entrenamiento, como de lo accesorio que le rodea. De hecho reconoce que la temporada 2018 comenzó allí, en Alii Drive: “Los 39 kilómetros de caminata en Kona, el año pasado, haciéndome reflexionar sobre qué hago aquí y qué quiero hacer en esta etapa de mi vida, fueron los que más me prepararon para la temporada actual“.

Frodo cambió muchos aspectos de su preparación, como incluir calisténicos, o el uso del rodillo para evitar accidentes, y los resultados ahí están. De cara al domingo, se espera lo máximo de él, y él de sí mismo, también: “Una prueba de este calibre no solo motiva cuando la estás disputando, motiva también mientras la preparas“. En cuanto al resultado, es exigente: “Volver a casa como campeón”, su respuesta cuando es preguntado sobre qué consideraría un éxito el domingo. No lo tendrá fácil, dada la valía de sus rivales. “Faltan uno o dos” -en clara referencia a Lionel Sanders y Sebastian Kienle, grandes expertos en media distancia-, “pero tenemos a los más rápidos de corta distancia, tres medallas olímpicas y unos cuantos títulos mundiales, además de muy buenos corredores de 70.3“.

Kona en la mente

Como cualquier otro de los triatletas, Frodo querrá ganar el domingo, pero el verdadero objetivo es Kona. “Lo difícil es manejar el equilibrio entre la intensidad y la economía de entrenamiento, así como las tiradas largas“, afirma. “No he hecho demasiadas sesiones largas desde Frankfurt, y tampoco he hecho aclimatación al calor, pero he acumulado kilómetros muy duros, que también son muy beneficiosos“.

A diferencia de otros como Sebastian Kienle, Frodo no hará en esta ocasión un stage largo en Hawaii. “Tengo suficiente tiempo después de Sudáfrica para acumular kilómetros emulando la temperatura, y así prepararme para el calor de Kona“.

El domingo, a eso de las doce, sabremos si Frodeno logra su segundo título de Campeón del Mundo de Ironman 70.3, o si sufre la primera derrota de la temporada.