El alemán Jan Frodeno sufrió el pasado 14 de octubre una de las posiblemente mayores decepciones de su carrera: favorito en todas las apuestas para hacerse con su tercer título de Campeón del Mundo de Ironman, tuvo que ver como una lesión en la espalda, posiblemente provocada por el trasnponedor GPS, le relegaba a las últimas plazas de la carrera. Han pasado algo más de dos meses desde entonces y el triatleta residente en Girona comienza a enfocarse en la temporada próxima, donde el reto volverá a ser luchar por la victoria en Kona.

Lo cierto es que ha sido una temporada complicada para él, que con el primer año de su hijo -nacido en febrero de 2016- ha tenido que lidiar con inconvenientes a los que no estaba acostumbrado: su Ironman de Austria, en el que se hizo con la victoria, a punto estuvo de quedar en nada por una gripe que su pequeño había cogido en la guardería y de la que Emma y él se contagiaron. Y ahora el segundo hijo viene en camino. «Mi mayor éxito es haber pasado una semana yo solo con el niño, con Emma en un viaje de negocios, mientras preparaba el Ironman», dijo en una reciente entrevista. Quizás por ello se entiende que hace unas semanas firmase un acuerdo de patrocinio con Wahoo, una de las marcas de rodillo más en boga en la actualidad, para utilizar sus productos a lo largo de esta temporada que se acerca.

Mediante este acuerdo, Frodeno pasa a utilizar los tres productos estrella de la compañía norteamericana: el Wahoo Elemnt, uno de los ciclocomputadores más en boga de la actualidad y que durante 2018 también llevarán Peter Sagan y el Team Sky; el sensor de frecuencia cardiaca Wahoo TICKR, uno de los más ligeros del mercado con solo ocho gramos; y el rodillo de transmisión directa Wahoo KICKR.

«Es muy importante para mí que la marca se preocupe por ofrecer una experiencia de usuario perfecta entre todos los productos«, explica en una entrevista concedida a la marca. «Y la gama completa de Wahoo se adapta perfectamente a mis necesidades, lo que me permite entrenar con una eficacia nunca antes vista«.

 

En la misma entrevista Frodeno ha dejado algún titular sorprendente, sobre todo cuando le han preguntado cuál ha sido el mayor éxito de su carrera. «Es una decisión difícil, pero entre Kona y los Juegos Olímpicos, me quedo con los Juegos Olímpicos«, afirma. «Es una oportunidad cada cuatro años«, añade. También ha hablado de sus rutinas previas a cualquier competición, en las que le gusta levantarse tres horas antes, tomar un café y copos de avena, descansar y tratar de no asustarse, y sobre qué le motiva para entrenar: «La idea de mejorar. Quiero irme a la cama siendo mejor de lo que era al levantarme«.

 

Habrá que ver qué nos depara 2018 y cómo diseña su calendario, del que aún no ha noticias. Sea como sea, un Jan Frodeno al máximo nivel nos asegura, junto a Patrick Lange, Sebastian Kienle, Lionel Sanders y nuestro Javier Gómez Noya, una temporada apasionante.