Javier Gómez Noya está a solo 34 días de debutar en larga distancia. Tras sus triunfos en Challenge Wanaka y Polar Cannes International Triathlon el gallego ya tiene la vista puesta en mejorar lo máximo posible de cara a Ironman Cairns, donde se verá la cara con rivales de importancia, como un Terenzo Bozzone que no conoce la derrota en 2018 o Cameron Wurf, posiblemente el triatleta más rápido en el segmento ciclista.

Antes de competir el próximo 22 de mayo en Ironman 70.3 Barcelona, Gómez Noya afina su puesta a punto con entrenamientos de calidad, como el que llevó a cabo ayer sábado: 180 kilómetros de ciclismo sobre la Specialized Shiv y después transición de 16 kilómetros de carrera a pie. Pablo Dapena, que acompañó al cinco veces campeón del mundo de triatlón, se lo tomaba con filosofía: «Entrenar con él tiene muchísimas cosas a favor pero sólo una en contra… Te va a dejar fundido«.

En la cuenta de Strava de Pablo Dapena se pueden ver algunos datos: los exactamente 178’53 kilómetos los completaron en 4:53:23, a un ritmo medio de 36’5 kilómetros. El desnivel acumulado total fue de 1.455 metros, y el último ganador de Challenge Mogan Gran Canaria movió 232 watios de media a lo largo de todo el recorrido.

Los 16 kilómetros posteriores, sin apenas tiempo para dejar las bicis, cambiarse y calzarse las zapatillas, las completaron ambos en 59:47 minutos, a un nada desdeñable ritmo de 3’43» el kilómetro. Sin duda alguna el uno y el otro pasan por ser los dos triatletas españoles más en forma del momento.

El propio Gómez Noya también escribía a través de las redes sociales: «Día duro en la oficina, ¡pero disfrutando de cada km! Bueno, más o menos«. En las stories de Instagram de ambos se puede ver que para nada fue una salida sencilla, en la que posiblemente buscaron ritmos de competición.