La Voz de Galicia es, sin duda alguna, el medio generalista que más y mejor habla de Javier Gómez Noya. No en vano uno de sus periodistas, Paulo Alonso, es el autor de A Pulso: la historia de superación de Javier Gómez Noya, la biografía del posiblemente mejor triatleta de la historia. El propio Paulo ha sido el encargado del último artículo que habla sobre el de Ferrol, publicado esta mañana en el periódico gallego.

En él Gómez Noya habla de cómo están siendo estas últimas semanas en las que está preparando el salto definitivo a la distancia Ironman.

El mayor cambio, sobre la bici

«Antes podía hacer salidas de 120 0 130 kilómetros, porque solo competía sobre cuarenta. Ahora ya estoy haciendo sesiones de 160 e irán subiendo hasta los 200«, reconoce el propio triatleta. «Son días en los que también hago trabajo específico con series largas a ritmos más altos«.

Trabajo de fuerza

Ya hace unas semanas, al comenzar la temporada, afirmó que el mayor cambio en su preparación iba a centrarse en la posición aerodinámica, que ya trabajó en 2017 para hacerse con su segundo título de Campeón del Mundo de Ironman 70.3, y el de la nutrición, que tiene que trabajar específicamente dadas las necesidades calóricas que va a tener durante la disputa de cualquier larga distancia.

«Hago mucho más trabajo de fuerza en el gimnasio, sobre todo del tren inferior porque aún me cuesta echar tantas horas en la cabra«, afirma. De siempre hemos dicho cómo de importante es la fuerza en el entrenamiento de triatlón, y para la larga distancia, aún con más razón, de cara a retrasar la fatiga y ser capaz de desarrollar una potencia constante a lo largo de los 180 kilómetros del segmento ciclista. «Nos focalizamos en la fuerza específica en las piernas, cuádriceps, isquios, gemelos…»

Todos estos ejercicios están, de hecho, orientados al rendimiento sobre la bici: «Nos interesa conseguir fuerza en ese gesto concreto, no sacar un cuerpo de culturista«, concluye. «Algún día hacemos fortalecimiento general y cosas de ese estilo, y propiocepción para prevenir lesiones, de forma más relajada que en el gimnasio«.