El gallego Javier Gómez Noya fue el encargado ayer de cerrar el Congreso Nacional de Protocolo y Organización de Eventos Deportivos, celebrado en la localidad de Noia.

A lo largo de algo menos de una hora el cinco veces Campeón del Mundo de triatlón habló de los duros momentos que ha tenido que superar a lo largo de su trayectoria profesional, desde sus problemas cardiacos, que a punto estuvieron de acabar con su carrera, hasta le lesión en el brazo que le apartó de la disputa de los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Respondiendo a las preguntas del público presente, Javi reveló cómo el cuarto puesto logrado en Pekin 2008, donde era el máximo favorito para la victoria, le marcó para superarse y hacerse con la plata cuatro años después. Esta historia se cuenta en profundidad en su biografía A pulso, la historia de superación de Javier Gómez Noya.

Incluso llegó a reconocer que aquella plata le supo a poco: «uno de los componentes necesarios para triunfar es no caer en el conformismo«.

Entrenamientos en España y la puesta vista en Cannes

Tras un largo stage en Nueva Zelanda, donde ha pasado los últimos meses preparándose a conciencia, el discípulo de Carlos Prieto tiene previsto pasar una temporada en España, entre Pontevedra y Cáceres -donde ya estuvo en 2017 y donde coincidirá con Vicente Hernández- continuando sus entrenamientos.  Y todo con la vista puesta en su próxima competición, el Polar Cannes International Triathlon, que tendrá lugar el último fin de semana de abril y donde podría -aunque no está confirmado- coincidir por primera vez en este año con el alemán Sebastian Kienle.