¿Qué es lo que más llama la atención de la manera de trabajar del reputado entrenador canadiense Joel Filliol? Pues nada, lo que llama más la atención después de leer todos sus artículos, redes sociales y escuchar sus podcasts, (especialmente interesante el de título “training needs hierarchy” que podéis encontrar en Youtube, en inglés por supuesto) es que nada llama la atención. ¿Es esto malo?, No necesariamente, esto demuestra que no hace falta hacer el pino a una mano o extravagancias y machadas para conseguir la excelencia, basta con hacer bien el mayor número de cosas posible y errar lo menos posible.

¿Cuáles son las señas de identidad de Joel como entrenador que le han llevado a ser entrenador del grupo olímpico en Canadá, Italia, incluso en Gran Bretaña, y ser el entrenador de los tres primeros clasificados de las Series Mundiales 2018?

Intensidad controlada

Hay entrenamientos demandantes, pero rara vez hace sesiones que sus atletas no puedan asumir. Mete carga en la mochila de manera consistente y continuada, no a ráfagas. Difiere bastante del método de otros coachs, como por ejemplo el australiano Jamie Turner, para quien la intensidad juega un papel crucial en el día a día. Prueba de que a pesar de ser grupos de características similares, y con un marcado carácter olímpico, el dicho “cada maestrillo tiene su librillo” se podría aplicar a las mil maravillas.

Control moderado sobre el grupo

Alimentación, cargas de entrenamiento, fuerza… son cosas que tiene en cuenta pero que no cuantifica de manera escrupulosa. Cosa que personalmente me parece acertado, ahora está muy de moda cuantificar una determinada carga de entrenamiento con un número, y me pregunto, ¿sabemos que numero o que cantidad de carga exacta toleran nuestros pupilos?

La respuesta es “no”, al menos de manera exacta, ni tampoco todos los organismos toleran las mismas cargas externas. Entonces, ¿la cuantificación numérica de la carga es positiva? Podría serlo, como un dato más, una simple información, pero no como la base sobre la que gira toda nuestra planificación.

La simplicidad como bandera

Si lees su post “The Top 20 Rules for Faster Triathlon Swimmingdonde propone una serie de consejos o normas para el progreso en natación, es un espejo de su manera de actuar, no hay atajos. ¿Cómo se mejora en el agua? “Nadando más frecuentemente”, dice el canadiense.

Sobre las puestas a punto, tampoco hace nada fuera de lo común, mantiene una consistencia y volúmenes importantes durante todo el año, a pesar de tener un largo periodo de competiciones. No tiene un foco demasiado riguroso en el aspecto técnico, el trabajo de la fuerza o cuantificación. Pero tiene muy claro que en el medio/largo plazo la repetición y la carga adecuada de trabajo, con los estímulos oportunos y con el menor número de errores posible, termina por salir a la luz antes o después.

Él mismo bromea con nombre de su grupo de entrenamiento JFT “Just Fucking Train” dejando muy claro cuál es la base de su éxito, trabajo, trabajo y después de todo eso…más trabajo.

Conclusión

¿Es Joel el mejor entrenador del mundo como dicen todos los medios? Difícil saberlo, está claro que hace bien las cosas, si sacas buenos rendimientos de varios atletas a lo largo de tu carrera, estás haciendo bien un porcentaje muy alto de cosas.

Si a eso lo sumas que los triatletas que recluta son de nivel top mundial, se juntan el hambre con las ganas de comer y el resultado es que la JFTCrew copa los pódiums de pruebas ITU por todo el mundo. Pero hay muchos técnicos muy cualificados, con una metodología en muchos casos distinta a la de Joel que también están alcanzando el éxito: por poner dos ejemplos, el propio Jamie Turner con el grupo australiano, o Arild Tveiten, a cargo de los noruegos (del que ya hablamos en el reciente artículo “Radiografía de Kristian Blummenfelt”), entre muchos otros.

Sobre el autor de este artículo

Ander Pérez Ochoa. Director Técnico del Club Triatlón ArabaTri. Entrenador nacional de triatlón y licenciado en INEF. Dirijo un grupo de alto rendimiento en Vitoria.  Instagram: @anderperezochoa
 Jorge San Martin entrenador personal