Si hablamos de Col d’Izoard, a todos se nos vienen a la memoria figuras como la de Fausto Coppi, Joaquim Rodríguez o más recientemente Warren Barguil: una de las cimas más icónicas del Tour de Francia y el Giro de Italia, que se ha ascendido hasta en 34 ocasiones a lo largo de la ronda gala, se vestirá mañana jueves de fiesta para recibir a los participantes de uno de los triatlones de larga distancia más duros del mundo, Embruman.

La XXXVI edición de la prueba dará comienzo a las seis de la mañana en Pla d’Eau d’Embrun con dos vueltas de 1.900 metros que transcurrirán en gran parte a oscuras. Después, los triatletas se enfrentarán a 188 kilómetros de segmento ciclista entre paisajes alpinos, montañas verdes y rocosas hasta llegar al gran coloso, el Izoard, que les llevará hasta una altitud de 2.360 metros: 25 kilómetros de ascensión en los ascenderán más de mil para un total de cuatro mil -cinco mil según la medición de los organizadores-.

Y si con el segmento ciclista no fuera suficiente, el maratón final, con sus 42’2 kilómetros, acumulan otros 800 metros de desnivel por los alrededores de Embrun. «No dejéis que os lo expliquen, id a vivirlo, al menos una vez en la vida» dijo nuestro colaborador Miquel Morales en su crónica de la edición de 2010.

Judith Corachán, la gran baza española

Tercera en la edición de 2018, la vigente subcampeona del mundo ITU de Larga Distancia se enfrenta de nuevo a una prueba en la que parte con la vitola de gran favorita, junto a Alexandra Tondeur y Tine Dekers. «Llego a Embrun con muchas ganas de disfrutar de un triatlón único, pero con mucho respeto por su dureza«, ha afirmado Judith Corachán.

«Sin duda es una prueba de supervivencia en la que hay que regular muy bien y olvidarse de la competición. Así lo hice el año pasado y espero volver a hacer este«. Con la confianza de conocer la prueba y contar con grandes resultados a lo largo de esta temporada -con triunfos en Zarautz y Salou, y su primer podio en IRONMAN, la de Desam afronta la prueba con tranquilidad. «Acabar es todo un logro y quiero hacerlo con garantías».

El próximo reto, el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3

Una vez superado Embrunman Judith apenas tendrá descanso, ya que tras unos días de recuperación afrontará el bloque final de preparación de cara a la otra gran cita del calendario: el Campeonato del Mundo de IRONMAN 70.3.

Tras ausentarse de la edición de 2018, la catalana volverá a encontrarse con la cita más importante de la media distancia mundial, en la que se enfrentará a figuras del nivel de Daniela Ryf, Lucy Charles o Anne Haug, el podio del pasado Campeonato del Mundo de IRONMAN.