En muchos deportes profesionales, un «año de contrato» es algo por lo que los profesionales matan. Es una motivación extra para rendir al máximo deportivamente y negociar su próxima renovación y, en muchas ocasiones, la mejor manera de conseguir mejores resultados. Esto no es algo habitual en natación. Los nadadores de máximo nivel tienen sus objetivos cumplidos (Olimpiadas, Mundiales, NCAA’s, etc.) y adaptan su entrenamiento para conseguir su máximo rendimiento en dichas competiciones. Una competición que no estaba en el punto de mira de nadie era la Pro Swim Series de Indianápolis.

Katie Ledecky se salió este fin de semana en las Pro Swim Series de Indi. Récord mundial en el 1500 y el récord del US Open en el 400 libre. Sus tiempos en los 400, 800, y 1500, fueron más rápidos que en los campeonatos del mundo de 2017.

Tiempos de Ledecky en las últimas competiciones y el pasado fin de semana:

Fuente: Swimswam

La primera actuación deportiva de Katie Ledecky como profesional no ha dejado indiferente a nadie. Aun así, no es una deportista que tenga una lista de patrocinadores que una nadadora de su talla debería tener. Lógicamente, estará negociando ahora mismo con varias marcas a la vez (de hecho, en las Pro Swim Series en Indianápolis no nadó con bañadores de una sola marca, utilizó TYR, Speedo, e incluso llegó a tapar el logo de su gorro). Una actuación como la que ha tenido Ledecky solo puede ayudarle en sus negociaciones. Puede que su estado de forma sea una coincidencia, pero de serlo, es una coincidencia muy acertada y rentable para la nadadora norteamericana.

Katie Ledecky

Aunque pueda parecer que una nadadora de la talla de Ledecky no necesite hacer ningún llamamiento para reclamar contratos de patrocinadores, lo cierto es que desde los Juegos Olímpicos de Río 2016 Ledecky ha demostrado que también es mortal. Durante la preparación y en los Juegos Olímpicos de 2016 muchos entendidos podrían hablar de Ledecky como «la mejor nadadora del mundo» sin que les temblara el pulso, pero en los dos años transcurridos desde entonces, ha pasado a convertirse en «una de las mejores nadadoras del mundo».

En el deporte olímpico hay una gran diferencia entre estos dos términos. Michael Phelps y Usain Bolt ganaron millones mientras que la mayoría de sus competidores tuvieron que conformarse con embolsarse bastante menos dinero. La superioridad de Phelps y Bolt era aplastante a los ojos de cualquiera, era algo tan obvio que no hay que explicar a nadie. Y esto es lo que hace trascender el deporte y convertirse en una estrella.

¿Es Ledecky la sucesora de Phelps?

Ledecky tiene el mismo potencial que han tenido Phelps o Bolt. Una sola imagen suya ganando a sus rivales por media piscina es suficiente para comprender su superioridad en el agua. «Ledecky, a los 20 años, ya es un icono del deporte… Phelps dominaba, pero Ledecky simplemente aplasta al resto de nadadoras”, ha dicho David Arluck, un gran conocedor de este sector, en una entrevista a Swimswam.

Sin embargo, hasta este fin de semana, Ledecky no había ofrecido una exhibición como nos tenía acostumbrados a hacer. Sin este tipo de actuaciones, su capacidad de negociación se reduce significativamente (sigue siendo grande, pero cuando la comparativa es Phelps, la cosa se complica).

En el campeonato del mundo del año pasado, Ledecky perdió una final internacional por primera vez ante Federica Pellegrini en el 200. Sus 1500 fueron 6 segundos más lentos que dos años antes. Sus tiempos en las tres pruebas individuales (200, 400 y 800) fueron más lentos que en Río de Janeiro. Sus márgenes de victoria se estrecharon muchísimo con sus rivales. Después de ganar el 800 en los Juegos Olímpicos por más de 11 segundos, Ledecky ganó a la china Li Bingjie por sólo 3 segundos en 2017. Su margen para ganar en los 400 pasó de 4,8 segundos en 2016 a 3,2 en 2017.

Los Campeonatos del Mundo de 2017 situaban a Sarah Sjostrom como candidata al título de mejor nadadora del mundo. El número de medallas individuales de Sjostrom en los mundiales (3 de oro y una de plata) coincidía ya con el de Ledecky. Sjostrom tiene 4 récords mundiales en distancia larga (Ledecky solo 3), 2 de los cuales establecía el año pasado.

Es muy fácil encontrar casos de nadadoras que, después de conseguir records mundiales, no volvieron a brillar con luz propia. Miss Franklin, sin ir más lejos, después de los Juegos Olímpicos de 2012 con 17 años, ha luchado por recuperarse de una lesión de espalda en 2014. Desde que se convirtió en profesional, no ha vuelto a sus tiempos de anteriores. La mayoría de los récords mundiales femeninos en pruebas de distancia han sido establecidos por nadadoras adolescentes. Ledecky tiene ahora 21 años. La lista de campeonas del mundo adolescentes que han tenido poco éxito después de los 20 años es interminable (Dagny Knutson, Diana MacManus, Jilen Siroky, por nombrar algunos ejemplos).

Hay muchas explicaciones a una posible bajada en el rendimiento de Ledecky. Nuevo entrenador, comienzo de la universidad, nuevo ambiente de entrenamiento, resaca post-olímpica. Pero la pregunta estaba en el aire, ¿la carrera de Ledecky estaba cayendo en picado? ¿Es la próxima Phelps u otro fenómeno adolescente?

Cualquier potencial patrocinador con dos dedos de frente se está haciendo estas mismas preguntas antes de jugársela. Y hay mucho dinero en juego. Arluck calculó que Ledecky puede estar entre 5 y 10 millones de dólares anuales.

La actuación de este fin de semana debería tranquilizar a todos aquellos patrocinadores que estén pensando apostar por Ledecky. Cualquier duda sobre lo que esta mujer puede hacer, está más que aclarada. Lo que está claro es que llegó suficientemente descansada a su primera cita como profesional. Ahí quedan sus marcas, mejores que las del mundial del año pasado. El movimiento de Ledecky ha sido más que claro e inteligente: “Show me the money”.

Fuente: swimswam