«El entrenamiento fácil es el tipo de entrenamiento más importante» una verdad verdadera que el doctor Jan Olbrecht, una eminencia en la materia, ha vuelto a dejar claro en su última intervención en la School of Thought Clinic en la Universidad de Tennessee.

A veces, como entrenador, es fácil dejarse eclipsar por entrenamientos nuevos o diferentes, que supongan una ruptura de la rutina. Pero lo que no se debe perder nunca, si realmente se quiere tener éxito, es seguir los principios básicos de la fisiología. Y una de las piedras angulares más importantes de la adaptación de la formación, por la que el Dr. Jan Olbrecht es probablemente más conocido, es la supercompensación. Aunque muchos de vosotros ya lo sabréis, la supercompensación no es más que la capacidad de adaptación que tiene nuestro cuerpo para prepararse, una vez recibida una sobrecarga, a la siguiente sesión de sobrecarga mediante adaptaciones neuromusculares y otra serie de mecanismos más complejos que intervienen en el proceso. La consecuencia no es otra que poder entrenar más rápido, fuerte y resistente.

La importancia de la supercompensación

Hoy en día, hay muchos entrenadores que siguen sin tener claro algunos conceptos básicos de la supercompensación y cómo planificarla bien en los entrenamientos de sus nadadores. «Si siempre tienes una competición después de una fase de recuperación, realmente no estás dando tiempo a que haya supercompensación, lo que estás haciendo es un tapering de cara a la competición», dice el doctor Olbrecht. «La gente entrena 10 ó 12 semanas seguidas y lo mejor que les puede pasar llegados a este punto es que caigan enfermos o se lesionen, por lo que terminarían teniendo su fase de supercompensación», añade.

Muchos entrenadores lo han vivido en primera persona. Uno de sus nadadores enferma o se lesiona, y después de una o dos semanas sin nadar están haciendo sus mejores tiempos en el agua. Y de esto es lo que estamos hablando cuando decimos que hay que permitir que la supercompensación tenga lugar. Y la siguiente pregunta es obvia, ¿cuál es una de las mejores maneras de conseguir la supercompensación?

La respuesta es muy sencilla, volumen fácil y asequible, lo que se conoce últimamente en inglés como «garbage yardage». No es un concepto difícil de entender, pero cuando te lo explican con un ejemplo culinario es todavía más sencillo. «A la mayoría de atletas o gente que entrena no les gusta entrenar y nadar en plan suave, les gusta machacarse, entrenan para competir. ¿Pero se puede hacer sopa sin agua? El agua en sí es insípida, pero aunque le añadas algo de verdura y de carne, sin agua no hay sopa». A buen entendedor, con pocas palabras basta.