Cienes y cienes de veces hemos dicho que ser triatleta es duro. Pero ser acompañante de triatleta, aún lo es más. Ya lo dijo Judit Izquierdo en su laureado “Las mentiras que nunca debes creerte si acompañas a un triatleta“. Y toda la razón tiene.

Dicho ésto, si has decidido acompañar a tu pareja deportista a un triatlón, ahí va el listado de cosas que vas a necesitar a lo largo de la prueba para primero hacértela más llevadera a ti, y segundo hacérsela más bonita a él (o ella). Vamos, el kit básico del acompañante de triatleta.

La cámara de fotos

Si quieres ser un acompañante PRO, invertir en una buena cámara es fundamental. Las fotos del móvil están bien, pero no tienen la calidad de una cámara en condiciones y luego al subirlas a facebook pierden mucho.

Y un triatlón sin fotos buenas en facebook, es menos triatlón.

pareja triatlón

Foto: Ironman // Nils Nilsen

La pancarta

Es fundamental en el kit básico del acompañante de triatleta. Acompañar a un o una triatleta y no llevar pancarta es como ir a la piscina y no llevar el bañador. El lema ya lo escoges tú, pero tiene que servirle de apoyo moral, que os vea con ella en alto e inmediatamente diga “este triatlón lo acabo por mis santas narices”. Mi papá es el mejor triatleta, Cuqui vas a ser finisher, Pepi es la mejor Ironmami, IronManolo estamos contigo… Lo que sea, pero que le anime a continuar. Y que luego, cuando haya acabado, haga que se le salte una lagrimita.

Si tenéis hijos y la pueden portar ellos, mucho mejor. Motivacional a tope.

La paciencia

Ármate de ella porque te va a hacer falta. Un triatlón, aunque sea un sprint, son varias horas danzando, desde que se deja la bici en el box, hasta que se recoge. Vas a tener que andar de un lado para otro, controlando los puntos de paso, las transiciones, que nada falle en la salida y se ponga el neopreno correctamente… Al mismo tiempo, controla que no te pongan multa en el coche si lo has dejado en zona azul, que los niños no se pierdan, que no se bajen a la carretera…

Aunque no lo parezca, un triatlón como acompañante es un estrés.

El libro de sudokus

El segmento de bicicleta, como sea un media o un larga distancia, va a ser lo más aburrido sobre la faz de la tierra después de un documental sobre la cría de tomates en el África Oriental. Hazte a la idea: probablemente pase por el mismo punto dos veces, de diez segundos cada uno, cada tres cuartos de hora.

¿Y qué haces tú mientras tanto, aparte de controlar a los niños? Nada. Por eso te recomendamos que te lleves un libro de sudokus, o el kindle… Algo que te mantenga entretenida mientras él (o ella) lo da todo en el segmento de ciclismo.

Foto: Flickr // Sands Beach Active Lanzarote

Foto: Flickr // Sands Beach Active Lanzarote

El móvil con el cien por cien de batería

Vas a estar varias horas lejos de un enchufe, y te podemos asegurar que vas a hacer bastante uso del móvil: que si las fotos del principio con el neopreno puesto, que si el vídeo de la entrada al agua, que siempre impacta mucho cuando se lo enseñas a las visitas que vienen a casa… Y luego ve escribiendo por whatsapp a todos los amigos y familiares contándoles cómo va el (o la) triatleta: acaba de salir del agua, se sube a la bici, se le ve bien, os manda saludos, ya está corriendo, le quedan diez kilómetros para llegar…

Ten por seguro que al final de la jornada el móvil va a estar en las últimas. Así que si de hecho puedes llevar un cargador portátil, pues perfecto. O dos. O tres. Ya total…

Un buen bocadillo

En tantas horas te va a entrar hambre, por supuesto. Y no está el horno como para que busques un restaurante y te jarrees un menú del día tranquilamente mientras actualizas facebook, twitter, tinder y el resto de redes sociales. No. Hay que estar al pie del cañón no sea que tu triatleta pase con la bici, o corriendo, y te lo pierdas.

Así que lo mejor es llevarse un bocadillo de dimensiones pantagruélicas para ir comiendo a medida que te entra el hambre. Otra opción es que tires de barritas, geles e isotónica, pero te aseguramos que es mucho más aburrido.

Los papeles del divorcio

Nunca está de más tenerlos a mano, que uno o una no sabe si esto de ser acompañante es su sino esperado… ¡Que es muy duro, hacednos caso!