El pasado jueves se celebró en La Salle Bonanova, en Barcelona, un acto en el que Marc Martínez (La Salle Triatló), Jordi Matos (WITL) y Guillermo Lladó (Team Argon) explicaron en primera persona qué es el Campeonato del Mundo Ironman.

Edu Grimal, organizador del evento, nos lo cuenta en primera persona:

La idea de La Experiencia de Kona surge de mi relación con Jordi Matos desde hace un par de años. Y más estrechamente, desde que esta temporada hemos trabajado juntos con la parte mental de su preparación, haciendo algunas sesiones de coaching.

Lo que he podido conocer junto a él me hacía pensar que sus experiencias pueden motivar y ayudar a muchos triatletas aficionados. Todos admiramos lo que hacen Frodeno o Gómez Noya, pero entre esos “inmortales” y el grueso de “mortales” que combinamos nuestras vidas y trabajos con la práctica del triatlón, hay unos pocos elegidos con las capacidades para hacer cosas tan extraordinarias como el 3 de 3 de Jordi Matos que le ha llevado a ser el primer triatleta español que compite en el Campeonato del Mundo Ironman en Hawaii tres temporadas consecutivas y clasificándose en los correspondientes 3 IRONMAN previos.

Cuando empezamos a dar forma a la charla aparece la posibilidad de incorporar a Marc Martinez, que suma 3 participaciones con tan sólo 24 años y a Guillermo Lladó, responsable en España de Argon 18 y que suma ni más ni menos 5 IMKona. Algo sin duda al alcance de pocos. En la mesa, por tanto, once medallas de “la prueba donde empezó todo” como reza la web de la franquicia, que este año ha sido adquirida por un grupo inversor chino por 650 millones de €. Un dato que nos da una dimensión de que cuando hablamos de IMKona, hablamos de otra cosa.

Mi interés igual que el de todos los asistentes es su experiencia, y especialmente todo lo que emocionalmente hace de Kona y Hawaii un IRONMAN distinto de los que, en nuestro caso, puedes hacer en Europa. Así que mi intención no era preguntarles por aspectos técnicos sino por qué hace especial esta prueba.

Algunas imágenes servirán para introducir preguntas y para presentar un poquito a cada uno de los tres triatletas.

La experencia Kona

La primera, una playa con tres enormes tortugas, ya da lugar a algunos matices de lo que explicaba: Guillermo lo resume muy bien. En cualquier Ironman no le prestas mucha atención a la ciudad. En Hawaii, viajas a unas vacaciones aprovechando la necesidad de aclimatarte y hacer el cambio horario. Y alucinas con lo que vives: diez o doce días de puro triatlón vayas por donde vayas. Una isla con contrastes en todos los sentidos en la que encuentras una carpa de avituallamiento porque “estás en Kona”.

Jordi explica que le fascina ver que allí, en los entrenamientos de los días previos, “todo el mundo aprieta”. Y Marc destaca lo espectacular que es el clima o experiencias como nadar junto a delfines. Los tres están de acuerdo: A Kona siempre quieres volver.

Tras presentar a cada uno de ellos hay un par de frases que me impactan:

Jordi Matos para explicar lo que es Kona hace referencia a su primera participación en 2013 en la que fue la sorpresa al ser el 1er español en Grupos de Edad siendo 51º clasificado en su categoría. “Cuando estás allí sientes que estás en los videos que has estado viendo en Internet tantas veces. Entrenando al lado de Sebastian Kienle lo que pasa por tu cabeza es que formas parte de esa película. Al bajar las escaleras del Pier para el comienzo de la prueba te sientes como un niño pequeño

Guillermo Lladó con 5 participaciones, algo al alcance de muy pocos, deja una de las frases que más destacan: “Después de las horas que inviertes y de años de triatlón y el esfuerzo por tener slot allí descubrí que había nacido para esto” Sigue con una frase sencilla: “Hay pruebas de LD y después están las pruebas IRONMAN. Y hay unas 30 pruebas de la franquicia y después esta IMKona. Y eso lo vives en aquella isla”

La experiencia Kona

La charla sigue con una conversación a tres sobre lo duro que es nadar allí donde el nivel es muy alto y por tanto en la recta de la larga U del segmento en el mar los golpes duran casi 2 kilómetros. La bici es muy exigente ya que en Kona sólo hay dos escenarios, un tremendo y húmedo calor o un viento que te hace poner el plato pequeño en algunos descensos para completar 112 millas en las que no paras de dar pedales nunca, no deja de pasarte gente mientras tú sientes que estás dando todo y donde tu cabeza ha de ser más fuerte que tus piernas.

“Competir en una sauna dentro de un tunel del viento” la frase con la que Frodeno, ganador en esta pasada edición, resumió Kona es muy acertada tal como los tres describen la prueba. Y pese a todo los tres piensan volver, aunque no sea en 2016. Y su cara y sus ojos lo expresan del mismo modo que sus palabras.

Se abre un turno de preguntas de los asistentes entre los que hay muchos amigos y conocidos. Todo el mundo tiene curiosidad por cómo a pesar del sufrimiento que los tres relatan en una prueba en la que es extremadamente difícil que todo salga bien, los tres recomiendan sin duda que Kona hay que vivirlo al menos una vez en la vida.

Marc, el más joven de los tres, que parece destinado a recoger el relevo de Guillermo entre los argonautas, que seguirán creciendo y dejándose ver en Kona cada año, nos muestra vídeos nadando con delfines. Y la expresión en los rostros de los dos, mientras juegan con un buen grupo de ellos es sin duda de plena felicidad.

Al acabar prácticamente todos los asistentes fotografían con sus móviles un trío de triatletas top en una mesa con 3 camisetas, varias gorras y 11 espectaculares medallas de finisher de en la cuna del triatlón de larga distancia, donde empezó todo.

Agradecimientos a La Salle Campus Barcelona por acoger un acto que seguro se repetirá en otras ocasiones.

La experiencia Kona