Parece que la guerra declarada por parte de la Federación Internacional de Natación a la International Swimming League (ISL) está a punto de acabar. En una declaración hecha pública hoy martes por la mañana, la FINA reconoce que no hará más esfuerzos para intentar bloquear las iniciativas y eventos deportivos propuestos por la ISL.

Los antecedentes del enfrentamiento FINA-ISL

Para poneros en antecedentes de la guerra que se había generado, os resumimos qué ha estado pasando durante los últimos meses en el mundo de la natación. La ISL había organizado una reunión de nadadores en diciembre de 2018 con el objetivo de crear un nuevo formato de prueba para atraer al público. No es el primer evento de carácter privado ni el último que surge en un deporte en el que el seguimiento por parte de los espectadores, salvo en Juegos Olímpicos, es minoritario. De ahí surgió la idea de crear una prueba donde la competición por equipos le diese esa vistosidad y espectáculo que elevara los ingresos obtenidos. Según puede leerse en su web, estarían proponiendo un nuevo formato de competición por equipos, con un total de 8 grupos formados por 24 nadadores (12 hombres y 12 mujeres) que compiten durante cuatro días varias pruebas y distancias en piscina corta, pero sin competir por países. La idea sería llevar este formato a varios países durante todo el año. Estaríamos hablando de alcanzar unos 100 millones de espectadores en un medio plazo de cinco años. Además, los ingresos y premios económicos para nadadores, entrenadores, clubs y federaciones también haría mucho más atractiva esta nueva oferta deportiva basada en seis pilares: plataforma única mundial para nadadores profesionales, competiciones por clubs, calendario regular de pruebas durante el año, incentivos económicos, los mejores nadadores del mundo, igualdad entre hombres y mujeres y tolerancia cero al dopaje.

A la FINA no le gustó nada esta nueva iniciativa privada e hizo todo lo posible para impedir que se celebrara, hasta que lo consiguió. Parecía que la batalla estaba perdida para la ISL y para muchos nadadores que se enfrentaron contra las normas de la Federación, como Adam PeatyChad Le Clos, Katinka Hosszu, Sarah Sjostrom, Ranomi Kromowidjojo y Michael Andrew, que habían confirmado su presencia en el evento organizado por la ISL.

En el mes de diciembre, tres de las estrellas de la natación mundial presentaron una propuesta de demanda colectiva contra la FINA por violar las leyes antimonopolio de Estados UnidosKatinka Hosszu, Michael Andrew y Tom Shields fueron los principales actores en este litigio. La Liga Internacional de Natación (ISL) presentó una demanda por separado, apoyando las mismas causas alegadas por los nadadores. Parecía que todo estaba perdido hasta hoy.

Michael Andrew

Foto: Mike Lewis, Ola Vista Photography

La resolución final

“La FINA reconoce que los nadadores son libres de participar en competiciones o eventos organizados por organizadores independientes, es decir, entidades que no son miembros de la FINA ni están relacionadas con ella de ninguna manera”, dice la declaración. “Si un organizador independiente no obtiene o no solicita (aprobación de la FINA), todos los resultados o registros de dicha competición o evento no aprobado serán considerados nulos e ignorados por la FINA y no serán tomados en cuenta para ningún propósito por la FINA. Sin embargo, dicha participación no será considerada no autorizada en aplicación de las Reglas Generales de la FINA, y no dará lugar a sanciones “.

En otras palabras, la FINA ya no luchará contra la presencia de la ISL u organizaciones similares, pero tampoco reconocerá los resultados o registros conseguidos en pruebas de la ISL a menos que los organizadores cumplan con las regulaciones de la FINA, incluyendo la aprobación de la solicitud con 6 meses de anticipación. Este punto no debería generar ningún conflicto para la ISL, ya que su objetivo es que los nadadores se centren en ganar puntos, no en perseguir récords.

La FINA también declara claramente en el comunicado que nadar en pruebas no aprobadas no dará lugar a sanciones.

Una victoria para el mundo de la natación

El portal de natación Swimswam se ha puesto en contacto con el recién retirado medallista de oro olímpico Cameron van der Burgh, quien se ha convertido en una de las voces cantantes de los nadadores en la guerra entre ISL-FINA, y ha reconocido en su propio nombre (no en nombre del resto de nadadores) que esta medida es una victoria para todos los nadadores.

“Esta es una gran victoria, la primera de muchas para los atletas y los organizadores por igual contra el monopolio que tiene la FINA”, ha dicho van der Burgh. “Muchos atletas han sido muy valientes y se enfrentaron contra la FINA en este primer encontronazo, lo que demuestra el poder que tenemos cuando estamos unidos. Esta situación ha puesto de relieve la necesidad de una asociación de nadadores para defender los derechos de los atletas y protegerlos contra las organizaciones que los explotan. Insto a todos los nadadores a que se unan para conseguir un futuro mejor para nuestro deporte”.

Fuente: Swimswam