A principios de temporada todos estamos cargados de buenas intenciones: voy a adelgazar, voy a entrenar que ni Rocky en la primera de sus pelis, voy a lograr mejorar mi tiempo en distancia olímpica… Y contratamos un entrenador personal para que nos ponga firmes, nos controle y oriente y haga de nosotros un Jan Frodeno en pequeño. Empezamos con unas ganas tremendas, cumpliendo a rajatabla todos los entrenamientos, alcanzando la Zona 5 cuando nos lo pide aunque echemos los higadillos…

Hasta que el cansancio y la rutina comienzan a hacer mella. Y nos damos cuenta de que apenas hablamos con nuestro entrenador, que no le damos feedback, que no actualizamos Training Peaks o Sportlyzer… Sin darnos cuenta de que mantener una comunicación fluida con nuestro entrenador es importantísimo.

¿Estás en esa situación? Usa estos cinco trucos para darle la información correcta, y así entre ambos poder conseguir los objetivos que pusisteis a principios de temporada:

Definid qué tipo de medio vais a utilizar y con qué frecuencia

A priori hablar con tu entrenador debería ser algo sencillo, pero las supuestas ventajas del mundo online a vecesnos parecen barreras. Cuando comiences con un entrenador, estipulad bien cuáles son las vías de comunicación preferidas para ambos: correo electrónico, llamadas de teléfono, whatsapps, señales de humo, notificaciones a través de la plataforma que utilicéis para cargar los entrenamientos…

Deja claro como prefieres comunicarte, y a partir de ahí, también la frecuencia. Puede que como entrenado prefieras estar en un contacto directo, hablando casi diariamente, y en cambio puedes ser más callado, reservado o simplemente tranquilo y solo dar un feed back semanal, eso ya depende de cada uno.

Sea como sea, deja claro qué necesitas 🙂

Actualiza tus entrenamientos

De nada sirve que todas las semanas tu entrenador te facilite el microciclo de turno si luego tú no le das feedback, proporcionándole información sobre qué entrenamientos has hecho, cuáles no, y en que ritmos los has completado. Que los entrenadores solemos ser gente lista, pero el don de la entelequia aún no lo tenemos.

Buscad una aplicación o un método que os sea sencillo a ambos y que permita posteriormente hacer análisis de la evolución.

Y recuerda: cuanta más información facilites, mejor. Por ejemplo, en una salida en bicicleta, el viento, la humedad… ¿Por qué no pasar el enlace de Strava, ahora que todos estamos en la red ciclista por antonomasia?

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Da tu opinión sobre los entrenamientos

Pero no solo se trata de decir si corriste a 4’10” o nadaste a 1’18” cada 100 metros, también cuando termines un entrenamiento, tienes que aportar información subjetiva: “me resultó muy cómodo” es muy diferente de “casi echo la primera papilla”.

Información de este tipo suele ayudar al entrenador a hacerse una idea de cómo están influyendo valores exógenos. Por ejemplo, si resulta que has pasado una mala noche porque uno de tus churumbeles ha decidido que tenía pocas ganas de dormir, probablemente un entrenamiento al día siguiente que debía de ser fácil te supone una auténtica odisea. Y claro, eso tu querido entrenador tiene que saberlo.

Entrenamientos perdidos

Informa a tu entrenador cuando te saltes algún entrenamiento, sea por gusto o sea porque no has podido compatibilizarlo con el resto de tu día a día. Si no se lo cuentas, él obviamente no lo sabe y parte de la base de que semanalmente has completado todas las sesiones, acumulando una fatiga concreta. Ten en cuenta que al definir un microciclo se tienen en cuenta los de las semanas anteriores, y si la realidad está distorsionada, se va todo al garete.

Puede que te dé miedo decirle “oye, que llevo dos días sin entrenar”, pero a largo plazo es mucho mejor ser sincero.

Celebrad los éxitos

Si tu entrenador no te puede acompañar a la competición, no pierdas ni dos minutos cuando ésta acaba para decirle cómo han ido las cosas. Incluso unas cuantas llamadas a lo largo de los días posteriores, para ver cómo evolucionas y analizar los pormenores de la prueba.

El éxito para ti de conseguir alcanzar una MMP, o de acabar una prueba, también es el éxito para tu entrenador. ¡Hazle partícipe, que no cuesta nada!