No es la primera vez ni la última que hablamos de la importancia que el drafting tiene en el ciclismo de carretera. Seguro que ya te has dado cuenta, sobre todo cuando eres tú el que vas a rueda. Además, para participar en marchas cicloturistas o salidas con un número elevado de ciclistas, conviene saber cómo comportarse y qué hacer cuando no vas tú solo por la carretera.

El movimiento de un ciclista produce un remolino de aire o viento justo detrás que se conoce con el nombre de vórtice. Los vórtices crean una zona de baja presión detrás del ciclista y una zona de viento que se mueve con él. Un ejemplo similar sería el de una motora, al abrirse camino en una zona de agua en completa calma y ver cómo se crean dos corrientes de agua a su paso.

Si te colocas detrás de un ciclista que va cortando el viento, no creo que tenga ni que exlicarte las ventajas. Puedes ahorrarte hasta un 40% de energía por ir a rueda. La baja presión y los remolinos que se crean, hacen que te impulses hacia delante. No es que de repente seas un superhombre, tenlo claro, es el drafting.

Foto: Siempre Triatlón

Foto: Siempre Triatlón

A veces pasamos un poco por alto el concepto de drafting porque todos sabemos lo que es. Ahora bien, ir a rueda correctamente es otra cosa. Además, es algo que requiere paciencia y práctica. Para empezar, intenta situarte a una distancia equivalente a la mitad de una rueda del ciclista que llevas delante y notarás rápidamente las ventajas del drafting. A esta distancia podrás ir cómodo a la hora de cambiar dirección o modificar la velocidad sin empotrarte con el que llevas delante.

Cuando se va a rueda, es muy importante ir tranquilo y relajado, no tenso, evitando sobre todo movimientos bruscos de cambio de dirección o frenazos. Esto le afecta también al ciclista que va delante del grupo, ya que un movimiento brusco haría que el que va inmediatamente detrás, se estampara contra su espalda. Una vez que ya hemos conseguido formar un grupo estirado con todos los integrantes a rueda, es como una cadena perfectamente engrasada en la que cada uno tiene su misión. Todos salen beneficiados, a la vez que van seguros en la grupeta.

Foto: elnuevoherald.com

Foto: elnuevoherald.com

Las ventajas del drafting aumentan progresivamente desde el segundo ciclista hasta el quinto. En grupos de hasta 5 ciclistas, el último de ellos es el que más ventaja aerodinámica obtiene. Pero en un grupo de 6 a 8 ciclistas, la posición del penúltimo es el que menos resistencia al viento tiene. En grupos ya grandes de ciclistas, la mejor posición a efectos aerodinámicos es entre el quinto y el octavo. Obtienes ventajas aerodinámicas y es menos probable que sufras un accidente en esa posición.

En general, estar tranquilo, relajado pero siempre alerta es la clave para saber montar bien en grupo. Se trata siempre de un fino equilibrio que requiere también un poco de psicología para poder ir tranquilo. Al igual que otras muchas cosas, hay que entrenar a nivel mental, y cualquier psicólogo deportivo te dirá que la práctica y la visualización son básicas para un buen rendimiento sobre las dos ruedas.

Foto: rtve.es

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Fuente: cycling.today