Rikako Ikee, la mejor nadadora de los Juegos Asiáticos 2018 con tan solo 18 años, continúa su dura batalla contra la leucemia mientras se decide su futuro en la natación.

La superestrella japonesa de la natación que tiene récords nacionales en los 50 (24.53), 100 (53.27) y 200 metros estilo libre, dio a conocer su enfermedad a finales de febrero, solo seis meses después de haber cosechado 6 medallas de oro en en los Juegos Asiáticos del verano pasado en Yakarta.

Inmediatamente después de haberlo hecho público, la joven nadadora japonesa comenzó el tratamiento de la enfermedad, sobre el que la semana pasada dijo que “es decenas de veces, varios cientos de veces, varios miles de veces más difícil de lo que pensaba.

Ikee cuenta cómo es su tratamiento a diario a través de su página oficial y hace poco pudo realizar ejercicios con una bici estática en la habitación del hospital. Su entrenador, Jiro Miki, ha declarado a Kyodo News que la joven nadadora japonesa mejora día a día y que está luchando con una mentalidad positiva. Una actitud que ha asombrado a todo el equipo japonés e incluso al equipo médico, que no descarta la posibilidad de que vuelva para Tokio 2020.

Tomohiro Akeboshi, Subdirector de Oncología y Hematología del Hospital de Edogawa, ha dicho al respecto: «Si consideramos que el caso de  Ikee es leucemia linfocítica, la terapia de inducción dirigida a la recuperación de la función de la médula ósea será lo primero que apliquemos. «Luego las células cancerosas, que no pueden ser detectadas, serán eliminadas durante la terapia de estabilización junto con la ingestión de medicamentos. Esto lo haremos alrededor de una vez al mes. Si el tratamiento va bien y sin problemas, es posible que esté completado en otoño.

Si lo consigue, el alta no es un sueño, pero habrá que volver a coger la fuerza que ha perdido dentro del hospital.

Creo que no es imposible. Depende del esfuerzo de Ikee, pero no quiero que pierda la esperanza«.