Los radares para medir la distancia a la que los vehículos adelantan a los ciclistas no son ciencia ficción. Existen. Y la policía de Houston va a empezar a utilizarlos a la voz de ya por las calles de la ciudad. No estaría nada mal que otras ciudades y países tomaran buena nota de estos hechos aislados para ponerlos en práctica cada uno en su área de competencia.

El alcalde de Houston, Sylvester Turner, y el jefe de policía, Art Acevedo han anunciado la puesta en marcha de una campaña para proteger a los ciclistas de los accidentes y atropellos que tienen lugar a diario por las calles de la ciudad por las mismas causas que ocurren en el resto del mundo.

La campaña está basada en una ley que el Ayuntamiento aprobó en el año 2013 y que se denomina  «the Safe Passing/Vulnerable Road User Ordinance». Algo así como Ordenanza que regula el adelantamiento seguro a los usuarios más vulnerables de la carretera.

¿Qué implica esta ley?

La ley aprobada ya en 2013 exige que los vehículos deban estar al menos a una distancia mínima de tres pies (el equivalente a metros es de 0,9144m) en todo momento. Además, en el caso de que el vehículo sea un camión, esta distancia debe aumentar para respetar como mínimo los seis pies (1,8288m).

«Vamos a empezar a poner multas», ha dicho taxativamente el jefe de policía, Acevedo. «Y esperamos que con esta medida la gente cumpla voluntariamente la ley».

La campaña tiene como objetivo sensibilizar y dar a conocer la ley mediante la proyección de mensajes electrónicos de seguridad pública en determinados soportes de gran alcance y la distribución de folletos informativos.

Además, el cuerpo de policía de Houston podrá aplicar la ordenanza a través de un nuevo dispositivo llamado C3FT, que será el encargado de medir la distancia exacta a la que los vehículos adelantan a los ciclistas.

¿Cómo hacer cumplir la ley?

Una de las grandes preguntas sin responder que nos hacemos al plantearnos medidas de seguridad en ciclismo es cómo se van a controlar. ¿Sacando fotos? En este caso el dispositivo C3FT «es básicamente un radar … que mide la distancia real que hay entre el ciclista y el vehículo que le está adelantando», explica Acevedo, describiendo el dispositivo. «Hemos arreglado todos los posibles errores. Está listo para salir y está certificado como prueba para usar en los tribunales «.

La multa por infringir la ordenanza se traduce en una multa que tiene como tope 500 USD.

Foto: elmundo.es

Foto: elmundo.es

Fuente: cycling.today