Leyendo a Frederic Brigaud en su libro titulado “La Carrera”, se me pasan por la cabeza todas aquellas imágenes de gente corriendo en carreras populares en los que la postura que llevan parece como los disfraces en carnavales, cada uno es distinta a otro. Brazos cruzando el eje vertical del cuerpo, piernas arqueadas o en equis, tobillos hacia dentro, hombros elevados…hay de todo.

Y es que correr no es nada fácil, al menos correr bien. En el triatlón siempre se dice que acabamos todos los que no hemos sido buenos en ninguno de los tres deportes por separado, cosa con la que discrepo, pero sí es verdad que tenemos que reconocer que hay mucha más gente animada a correr triatlón que ha prepararse el 800m en pista por la dificultad técnica que eso supone.

Así, una de las cosas en las que fallamos es en “la postura” en nuestra carrera a pie. Podemos pensar que el hacer técnica de carrera sólo es para esos corredores de 800m de los que hablábamos, pero no es así. La postura es fundamental para nuestro día a día. Os voy a poner dos ejemplos claros y reales. No es lo mismo estar sentado viendo Juego de Tronos erguido en la silla y con los codos apoyados sobre una mesa, que hacerlo tirado en el sofá con siete cojines desde la lumbar subiendo toda la espalda hasta la cabeza y con la pierna tirada por encima de las cachas de tu pareja. Ni es lo mismo esperar en la cola del paro con los dos pies apoyados en el suelo, que hacerlo dejando caer todo el peso de tu cuerpo sobre uno. Por favor seamos responsables y conscientes de nuestras posturas!

Foto: elcorreoweb.es

Foto: elcorreoweb.es

La postura en la carrera a pie

En la carrera a pie hay una fase en la que el cuerpo se encuentra elevado y en la que no hay contacto con el suelo ni con nada. Es la Fase de Suspensión. En esa fase todas aquellas descompensaciones o desequilibrios musculares nos harán hacer un aterrizaje con mejor o peor resultado.

Hablando de una manera más “para todos” que técnica, podemos ver como nos encontramos con tres puntos claves que influirán en nuestro contacto con el suelo, que son: la cadera, la rodilla, y el tobillo.

La cadera

Es una articulación en la que hay musculatura muy potente , tanto por arriba, con toda la faja abdominal, como por abajo, de la que todos los triatletas podemos vacilar, como son los cuádriceps marcados. Pero en cambio hay otra musculatura que parece que como no se ve y no sale en las fotos de facebook pues tenemos olvidadas. Debemos ser conscientes que una cadena siempre romperá por el eslabón más débil, y ese eslabón normalmente es el que no trabajamos. Os diría que la mayoría de las lesiones tanto de rodilla como de tobillo y pie son como consecuencia de debilidades en musculatura olvidada de la cadera como son glúteo medio, glúteo mayor, psoas, piramidal…aductores y abductores.

Además tenemos que tener en cuenta que toda musculatura tiene su “contraria” , lo que serían los músculos agonistas y antagonistas. Que no debemos olvidar el enorme trabajo de los isquiotibiales en la carrera a pie (musculatura posterior del muslo).

La rodilla

Está en medio de la nada. Depende de musculatura superior e inferior y de las rotaciones que tengan tanto el fémur como la tibia. Si tienes molestias de rodilla, por ejemplo, puede que sea por una rotación del fémur, y que esa rotación sea provocada por el piramidal que es uno de los músculos de la cadera. O por el contrario, que por ejemplo sea por una rotación de la tibia, por una activación del tibial. Al final la rodilla depende de demasiadas cosas como para que la lesión sea puramente de rodilla (al no ser que sea un traumatismo, claro está).

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Foto: EFE

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El tobillo

Posiblemente un gran sufridor de todas nuestras deficiencias. Es la articulación (subastragalina) la que sufre más de cerca el impacto con el suelo. Para que os hagáis una idea, en cada paso el cuerpo se ve sometido a la fuerza de reacción del suelo que está en un valor próximo a dos veces el peso corporal.

A esta articulación le afecta tanto lo que viene de arriba, de rodilla y cadera, todas esas rotaciones, descompensaciones, anteriorizaciones de la tibia en su porción más proximal, etc. y también le afecta la inversión o eversión de la zona del antepié. Un desastre como no se cuide bien.

En resumen

La postura de nuestro día a día no es sólo beneficiosa para nuestra salud, evitar dolores de cuello, espalda y resto de cosas, sino que también nos va a afectar a nuestro deporte ta querido, en este caso la carrera a pie.

Cuando corremos debemos meter sesiones de Técnica de Carrera, no solo para creernos unos “pro”y pensar que somos como Gómez Noya. Debemos hacer técnica de carrera y mientras lo hacemos ser conscientes de cada gesto con los brazos, de nuestra mirada al frente, de como apoyamos el pie, de si mantenemos o no la rodilla alineada con la cadera y el talón… En mi trabajo como entrenador soy muy pesado con estas cosas en la pista de atletismo con mi gente. Es algo que no es fácil y debemos olvidar la coletilla esa de que “corremos de manera natural”.

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Una buena postura nos facilitará el apoyo del pie en el aterrizaje, hará más fuerte nuestra rodilla evitando desequilibrios, mejorará nuestra preactivación muscular de todo aquello que necesitamos para correr de manera más eficiente, y por supuesto todo eso mejorará nuestra economía de carrera.