Si te gusta correr, tienes que conocer por huevos la historia de Emil Zatopek, posiblemente el mejor corredor de larga distancia de la historia y padre de muchos de los entrenamientos que en la actualidad utilizamos. ¿Conoces su historia?

Lo primero es recomendaros el libro Correr de Jean Chenoz, que novela su biografía. El que suscribe lo leyó hace años y aún perduda mi fascinación por este checoslovaco que en los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952 logró ganar los 5.000 metros, los 10.000 metros y el maratón.

Zatopek, que murió en 2000, era una auténtica locomotora humana, con una capacidad de sufrimiento inhumana que entrenó a lo largo de los años con sesiones de entrenamiento auténtica demenciales. Sus contemporáneos le llamaban “la bestia de Praga”, y no les faltaba razón. Aparte de ser el mejor de su tiempo, fue un innovador. ¿Qué le hacía especial? ¿En qué te podía ayudar Emil Zatopek a ser mejor deportista?

Él arriesgaba

Zatopek tenía un físico impresionante, pero también sabía jugársela. En Helsinki, después de hacerse con la victoria en el 10.000, decidió probar suerte en el maratón sin haber corrido antes la distancia. Durante la carrera, él corría al lado de Jim Peters, favorito para la victoria. Le preguntó “¿Este ritmo es bueno?”, a lo que Peters le respondío “demasiado lento”. Emil comenzó a acelerar hasta quedarse solo, lograr el récord olímpico y el récord de los 30k.

Y es que Emil Zatopek no temía al fracaso. Si te sientes fuerte, ve a por ello. Como hacía él.

Él conectaba con los que tenía cerca

Zatopek era conocido, además de por sus excentricidades, por conectar con sus compañeros y rivales. En 1968, se encontró con Ron Clarke, corredor australiano con quien compitió en Helsinki, su medalla de oro. Para él solo era una medalla, pero quizás para Ron tenía mucho más valor, porque en 1952 había entrenado hasta la extenuación para conseguirla, algo que no consiguió ante el vendaval del checo.

¿Cómo te lo puedes aplicar? En tu proxima carrera, encuentra maneras de conectar con tus competidores, saluda, anima, y aplaude cuando llegues a meta.

Él entrenaba como un loco

Zatopek tenía una filosofía: para correr rápido en una carrera, entrena rápido. Rompió con las técnicas de entrenamiento del momento y alcanzó el éxito gracias a su filosofía. Una vez, durante dos semanas, estuvo entrenando 50 series de 400 dos veces al día: por la mañana y por la tarde. Ryan Lammpa cuenta que en algunos entrenamientos, llegó a cargar con su mujer a hombros para ganar fuerza en las piernas.

Quizás tú no tienes que llegar a esos niveles (creo que solo Ricardo Abad es capaz), pero dalo todo en los entrenamientos. Será la mejor manera de llegar a la línea de meta en plan campeón.