Todos los que entrenamos triatlón hemos utilizado en algún momento las palas en natación. Utilizado o sufrido, como prefiráis, porque tela marinera, vaya sesiones con la lengua fuera las que incorporan palas, aletas, la tabla o el pulboy. Hoy nos vamos a centrar en las palas, vamos a ver qué distintos tamaños hay y cuáles son sus distintos usos.

En primer lugar, el mayor beneficio que le vamos a sacar a las palas es aumentar la fuerza de nuestro tronco superior: hombros, brazos, pecho y espalda. Al mismo tiempo, nos ayudan a mejorar la técnica, al colocar nuestra mano en la posición correcta en el agarre.

Al aumentar la fuerza, también mejorará nuestra resistencia y mejorará nuestra fatiga.

¿Qué tipos de palas hay en el mercado?

Las palas pequeñas: son un poco más anchas que la palma de nuestra mano, y más cortas. Van en la parte alta de los dedos y son las más indicadas para mejorar la técnica.

Las palas medianas: para los nadadores que comienzan a utilizar material accesorio, quizás son las más indicadas, dado que son las que menos riesgo de lesión por malos gestos conllevan.

Las palas grandes: las más habituales. Sirven para series de velocidad y para trabajos por encima del umbral.

Las palas gigantes: son útiles como refuerzo del trabajo de musculación, buscando una hipertrofia localizada.