Todos los triatletas soñamos con competiciones en condiciones climatológicas magníficas: cielo despejado, temperatura ideal para estar tomando el sol en la playa con una jarrita de cerveza, ni un ápice de viento… Pero la verdad es que casi nunca es así. Mi debut en larga distancia -imaginad los nervios- se retrasó hora y media por una tormenta eléctrica que impedía que entrásemos en el agua. Y cuando nos lanzamos, fue con lluvia.

Y ya sabéis lo que opinamos en Planeta Triatlón: que cuantas menos cosas dejemos a la improvisación, pues mucho mejor. Así que vamos a ver qué tenemos que hacer cuando las condiciones climatológicas no son las más ideales.

Foto: Flickr // Tove Lauluten

Foto: Flickr // Tove Lauluten

Frío

El agua baja la temperatura del cuerpo humano veinticinco veces más rápido de lo que lo hace el aire, así que si la sensación térmica es de tener ganas de ponerte a tiritar, ya puedes tener el mejor neopreno posible y una rebequita por encima, que si no las vas a pasar un poco puñeteras. ¿Cómo nos afecta el frío? Pues nuestro sistema respiratorio tiene que trabajar más, y los músculos, ligamentos y tendones se tensan más de lo normal. Además, nuestro cuerpo requiere más energía para mantenerse en una temperatura correcta, y perderá más líquido.

Si todo esto no fuera suficiente, el frío provoca un mayor apetito y reduce la sed. Y ya puestos, pues obviamente el frío nos afecta mentalmente, porque vaya ganas las de meterse al agua con estas temperaturas, ¿verdad?

¿Qué podemos hacer en estos casos?
  • Antes de la natación, dedica más tiempo del habitual al calentamiento, pero en seco. Si puedes, utiliza cuerdas de estiramiento.
  • Reduce el riesgo de tener un tirón con crema de masaje efecto frío.
  • Como hemos dicho hace un momento, un buen neopreno ayudará a mantener la temperatura más tiempo.
  • A lo largo de la prueba, y más si es de larga distancia, puede cambiar la temperatura. Así que lleva manguitos, chaleco, guantes… Es decir, ropa que te puedas eventualmente cambiar si sale el sol y suben los termómetros.
  • Deja un segundo par de manguitos, o una camiseta térmica en la T2 para ponerte en el segmento de carreta a pie.
  • Bebe cada quince o veinte minutos. Aunque no tengas sed, hazlo.
  • Con frío, la comida sólida es más fácil de comer que con altas temperaturas. Así que aprovéchate de esta situación y come tranquilamente tus barritas.
Foto: Ironman // Diego Santamaría

Foto: Ironman // Diego Santamaría

Viento

Pocas cosas hay más incómodas que el viento en contra cuando vas en bici. Personalmente la sensación de frustración de estar a tope de watios y apenas avanzar me parece frustrante. Y sí, he puesto una foto de Lanzarote porque creo que en ningún sitio pega el viento a lo largo de una prueba como allí. Qué manera de azotar, tú.

El viento nos supone un mayor desgaste, tanto físico como mental. En casos como éste, olvídate de los ritmos y las velocidades medias, incluso si la carrera es la típica en la que a priori se podía haber hecho tiempo.

¿Qué podemos hacer en estos casos?
  • Viendo el percal, no lo des todo en la natación, porque cualquier caloría que quemes de más es una caloría que no vas a poder utilizar en el segmento de bicicleta.
  • Olvídate de las ruedas de perfil o de las lenticulares. La seguridad es lo primero.
  • Cuidado en la carrera a pie. Concéntrate en la técnica y en conservar la energía.
  • Bebe cada diez o quince minutos.

Lluvia

Ay amigos, como llueva, tenemos un desagradable problema. Y si quieres tener una buena carrera, independientemente de los tiempos que marques en el arco de meta, lo primero es tu seguridad, así que nada de locuras sobre la bici. Lo primero es revisar si tus frenos y ver que funcionan correctamente con agua.

¿Qué podemos hacer en estos casos?
  • Si estamos hablando de un larga distancia, en el que probablemente haya que dejar la bici la tarde anterior, cubre la bicicleta con una gran bolsa de plástico para evitar que se moje.
  • Frena antes, dado que la distancia recorrida se va a alargar.
  • En el segmento de bicicleta evita las zonas pintadas, resbalarán más.
  • Deja las zapatillas de running en una bolsa de plástico hermética. Si tienes la suerte de llegar a la carrera a pie sin lluvia, podrás disfrutar de un segmento con los pies secos.
  • Escoge gafas de sol claras o de lentes rosadas.