«Primer entrenamiento de transición en mucho tiempo«, escribía Lionel Sanders esta mañana a través de su cuenta de Instagram. El canadiense está a solo una semana de la celebración de Ironman 70.3 Saint George, donde querrá resarcirse de su última derrota en Ironman 70.3 Oceanside. Allí, en tierras norteamericanas, el actual subcampeón del mundo de Ironman vio como un revitalizado Jan Frodeno vencía con casi cuatro minutos de ventaja en meta.

Muy motivado desde entonces, Sanders ha decidido llevar a cabo profundos cambios tanto en su bicicleta como en su metodología de entrenamiento: si hasta ahora se había cansado de repetir que no necesitaba salir a la carretera a entrenar, ahora ha decidido cambiar e incluir sesiones en exterior para ganar técnica.

En la carrera a pie parece que sí va a continuar con el modelo de entrenamiento que tenía hasta ahora y mantener las sesiones en cinta de correr, o al menos eso se desprende de lo que podemos verle en las redes sociales.

«Tres bloques de 15′ a 365 watios» escribía esta mañana, «seguidos de 2 millas a 11’2 mph«, esto es, 3’2 kilómetros a 3’20» el kilómetro. Entre ambas sesiones, llevadas a cabo en su Caverna del Dolor, cinco minutos de rodaje fácil en el rodillo. «Decididamente voy a volver a incorporar los entrenamientos de transición», concluía el de Skechers.

La intención del entrenamiento era, como él mismo indica, buscar ritmo de competición. En Saint George tendrá que dar lo mejor de si mismo para ganar. Si en Oceanside se enfrentaba a Jan Frodeno, en esta ocasión tendrá delante a otro rival de enjundia, Sebastian Kienle.