«Muchos cambios desde Oceanside«, escribía Lionel Sanders en su cuenta de Instagram, acompañado de un «no quedará piedra sin remover«. El canadiense ha quedado tocado después de que Jan Frodeno le ganase en la última competición en que coincidiesen sacándole cuatro minutos en meta, y ha decidido tomar cartas en el asunto.

Hace unos días anunciaba que además de sus sesiones de rodillo incluiría entrenamientos en senderos para ganar técnica, pero parece que la cosa no queda ahí: pese a haber dicho en las dos últimas temporadas que no tenía intención de salir a entrenar en carretera -«ya he vivido demasiados accidentes«- parece que la necesidad autoimpuesta de ganar técnica ha hecho que el actual subcampeón del mundo de Ironman salga al exterior a comprobar los cambios hechos en la bicicleta: nueva talla, cambio de posición y nuevo equipamiento.

Su próxima competición será The Championship, donde en 2017 logró hacerse con la victoria por delante de Sebastian Kienle. Habrá que esperar hasta junio para ver cómo evolucionan las modificaciones llevadas a cabo.