El pasado 7 de abril Jan Frodeno se imponía en Ironman 70.3 Oceanside con más de cuatro minutos de ventaja sobre Lionel Sanders. El canadiense, que había ganado la edición de 2017, quedó moralmente tocado: además de colgar un cartel en su Caverna del Dolor con la leyenda “Esto es la guerra“, decidió acometer diversos cambios en su bicicleta y en su manera de entrenar.

Consciente de que Jan Frodeno tenía más destreza sobre la bicicleta que él, Sanders decidió empezar a entrenar en exterior, sobre una bicicleta de gravel. “Mover potencia es muy importante. Esto se consigue con Zwift“, escribía entonces. “Pero igual de importante es saber manejar la bicicleta, y eso se aprende en los senderos“. A los pocos días colgaba en Instagram una foto en la que se le veía rodando en bicicleta.

Parecía algo puntual, entrenamientos claves que ayudasen al actual Campeón del Mundo ITU de LD a lidiar con curvas, giros y demás, pero un mes después de Oceanside ya podemos decir que Sanders apenas está tocando el rodillo, por no decir directamente que lo ha abandonado. Según su perfil de Zwift, en el que es nivel 25 y acumula 12.676 kilómetros, en los últimos 30 días solo ha rodado 55 minutos, en los que ha hecho 38 kilómetros.

De hecho el último rodaje sobre su Wahoo es del 10 de abril, donde solo estuvo diez minutos.

¿Nos habremos quedado definitivamente sin el rey del rodillo? Esperamos que no. Y si ha hecho sus datos privados, esperamos que cambie y los vuelva a compartir. Este fin de semana compite en Ironman 70.3 Saint George, donde se verá las caras con Sebastian Kienle. Nuevo duelo con alemanes.