El nivel de autoexigencia impuesto por Lionel Sanders puede que, en algunas ocasiones, roce el paroxismo. El canadiense es conocido por sus durísimos entrenamientos, todos en interior, pero también por su fortaleza mental y por frases que no dejan lugar a la complacencia. Las últimas las hemos podido escuchar desde su casa, una vez ha vuelto de participar en Ironman 70.3 Oceanside, donde se vio relegado a la segunda posición.

Quedé segundo, lo que significa que quedé primero de los perdedores” ha afirmado Sanders con disconformidad. “Es la posición que más puede motivar, pero no es la mejor posición, así que no estoy contento“.

Jan Frodeno

La vuelta de Jan Frodeno a la primera línea le da una vuelta de tuerca a la competición, tal como dijo Sebastian Kienle hace unos meses: “Ahora hay cinco o seis triatletas capaces de ser campeones del mundo“, y todo sin contar con un Gómez Noya que se incorporará a la lucha en este 2018.

Jan Frodeno es una gran pieza de todo este puzzle“, comenta Sanders. “El día después de Kona, al levantarme, me dije a mi mismo que Frodeno iba a ser el rival a batir este año“.

“Yo creo que no ha dormido una noche completa desde que pasó lo de Kona, y se ha demostrado en Oceanside. Y es genial, porque es muy bueno para este deporte, porque demuestra que hay mucho que mejorar”.

Errores de principiante

Llegados a este punto hay que tener en cuenta que mientras Jan Frodeno ha pasado los últimos seis meses pensando en cómo mejorar, asumiendo cambios en su entrenamiento y en su técnica sobre la bicicleta, el propio Sanders reconoce que ha perdido algo de foco. “Desde mi punto de vista, estoy regalando mucho tiempo sobre la bici“. Lo comprobó el pasado fin de semana: “Perdí mucho tiempo en las partes técnicas de la carrera. Es la primera vez que he pedaleado en exterior en casi tres meses y pasé cinco o seis millas tratando de recordar cómo se movía la bicicleta. Eso no está bien. No puedo permitírmelo“.

Cometí errores muy tontos, como por ejemplo no revisar los frenos. Cuando iba subiendo una de las colinas podía oír uno de ellos rozando contra la rueda. El visor del casco se me cayó, y eso es que tampoco lo había revisado de antemano. Esas cosas son faltarle el respeto a la competición, y son aspectos a mejorar.

Partiendo de esta premisa, el canadiense tiene claro que, igual que el año pasado se centró en mejorar la natación para ser competitivo en el Campeonato del Mundo de Ironman, ahora toca centrarse en los pequeños detalles. “Me lo ha dicho mucha gente los últimos años y ya va siendo hora de que empiece a preocuparme por el material, y por mi posición en la bici y todas esas cosas“.

Ves la bici de Jan y sabes que no ha dejado nada a la improvisación, que ha optimizado absolutamente todos y cada uno de las piezas que utiliza, y ahora tengo que hacerlo yo también“.

“Quiero tener una reunión con Garneau y ver cómo podemos mejorar la bici. Es en lo que pienso emplear los próximos seis meses“, concluye el actual subcampeón del mundo de Ironman.