A los 40 años, la corredora australiana Lisa Weightman batió el pasado domingo 4 de agosto el récord de Australia de media maratón corriendo dejándolo en 1 hora, 8 minutos y 48 segundos. Fue en la media de Sunshine Coast de Queensland y para ello la veterana corredora tuvo que emplearse a fondo para correr a una media de 3’16» el kilómetro. Como recompensa recibió un premio en metálico de 25.00 dólares australianos, unos 15.150 euros como premio por adjudicarse el Campeonato australiano de media maratón.

El ritmo de carrera para adjudicarse la media maratón, que cuenta con la etiqueta de bronce de la IAAF, fue frenético desde el primer momento entre las tres principales favoritas a la victoria final, Sinead Diver, Ellie Pashley y la ganadora final, Lisa Weightman. Las tres corredoras fueron juntas hasta que se acercaron al kilómetro 20 de carrera, y ninguna conseguía dejar al resto. Fue una magistral Weightman la que demostró tener el mejor final de todas a sus 40 años, consiguiendo una ventaja de 12 segundos sobre la segunda clasificada, Sinead Diver que acabó convirtiendo en 21 segundos durante el último kilómetro.

De esta forma Weightman establecía un nuevo récord australiano femenino en media maratón con 1:08:48, rebajando en 12 segundos su propio récord de 1:09:00 conseguido el 4 de julio de 2010 en Southport. Diver fue segunda con una marca de 1:09:08, la única de las tres primeras clasificadas que no obtuvo mejor marca personal (la suya era de 1:08:55), y Pashley fue tercera con 1:09:14. Fue el mejor final entre las tres primeras corredoras en una media maratón femenina disputada en suelo australiano.

Lo más importante, las declaraciones de la ganadora tras terminar, «los 25.00 dólares me van a permitir financiarme la carrera deportiva para los próximos años. Sin espónsor, es muy difícil». Una verdadera pena que deportistas de este nivel tengan que estar ganando carreras para poderse permitir seguir entrenando. No solo pasa en España, como podemos ver.